La estrategia busca ofrecer flexibilidad al público de lujo y permite la acumulación de millas en transacciones de alto valor
Volvo do Brasil ha oficializado un cambio estratégico en su política comercial al aceptar tarjetas de crédito como forma de pago para la compra de vehículos de cero kilómetros. La medida, vigente desde la segunda mitad de marzo, incluye todos los concesionarios de la red en el territorio nacional y abarca los seis modelos que conforman la cartera actual del fabricante sueco en el mercado brasileño.
Con la nueva directriz, los eléctricos EX30, EX40, EC40 y EX90, así como los híbridos XC60 y XC90, son ahora elegibles para la transacción. La opción aparece como una alternativa o complemento a modalidades tradicionales, como la financiación y el consorcio, ofreciendo una capa extra de comodidad para los consumidores del segmento premium.
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Según Christian Sahd, director de ventas de Volvo Car Brasil, la iniciativa responde a una demanda recurrente de los clientes de mayor flexibilidad para cerrar el acuerdo. El éxito de la medida fue inmediato: los datos de la empresa indican que alrededor del 50% de los compradores han optado por usar la tarjeta desde el inicio de la operación.
Además de simplificar el proceso de pago, la modalidad atrae al público debido al potencial de beneficios secundarios, como la acumulación de puntos y millas en los programas de fidelización — una ventaja común en las tarjetas de alta gama. Volvo señala que la aceptación está sujeta a las condiciones comerciales vigentes en cada unidad de la red.
Actualmente, la marca mantiene una de las estrategias de electrificación más agresivas del país. La cartera se divide entre cuatro modelos totalmente eléctricos y dos híbridos enchufables.