El nuevo cargo sobre las cargas útiles busca reforzar el presupuesto de la agencia responsable de licenciar misiones comerciales de cohetes en el país
La Administración Federal de Aviación (FAA), el organismo regulador de aviación y espacio en Estados Unidos, anunció la implementación de una tarifa sin precedentes sobre los lanzamientos comerciales de cohetes espaciales. La medida, que entrará en vigor en 2026, afecta directamente a las cargas útiles certificadas por la Oficina de Transporte Espacial Comercial (AST). La agencia es responsable de supervisar los requisitos críticos de seguridad, impacto ambiental y cumplimiento legal de las operaciones privadas en la industria.
La decisión llega en un momento de presión presupuestaria para la agencia. En 2025, AST sufrió una retirada del 5,6% en su financiación, a pesar del crecimiento exponencial de las actividades aeroespaciales comerciales. Desde entonces, el gobierno de Estados Unidos ha defendido una recomposición del 43,3% en el presupuesto de la entidad. La nueva tarifa se considera una solución para ampliar la capacidad operativa y el personal técnico de la agencia, que hoy en día gestiona una demanda de licencias superior a su capacidad de producción.
VÉASE TAMBIÉN:
La carga inicial se fijó en 0,25 dólares por libra (unos 453 gramos) de carga útil enviada al espacio, con un límite de 30.000 dólares por misión. Aunque los valores parecen reducidos en comparación con los costes millonarios del sector, la FAA tiene la intención de aplicar la tarifa de forma retroactiva a todos los lanzamientos realizados desde enero de 2026. Esta interpretación puede generar cargos inmediatos de millones de dólares para las grandes empresas de exploración espacial.
La base legal del arancel es la ley “One Big Beautiful Bill”, firmada en 2025 por Donald Trump. El plan prevé reajustes graduales hasta 2033, cuando el valor por libra podría alcanzar los 1,50 dólares estadounidenses y el techo por lanzamiento alcanzará los 200 mil dólares. Tras este periodo, las cantidades deben ajustarse anualmente por inflación.