Los expertos advierten que hay que tener cuidado con la documentación, el estado del blindaje y los costes de mantenimiento antes de cerrar el acuerdo
El mercado brasileño de blindados para automóviles sigue expandiéndose. Según la Asociación Brasileña de Protección de Protección (Abrablin), el sector se movió en torno a 3.500 millones de rands en 2025 y se espera que crezca en los próximos años. Con más opciones de vehículos blindados disponibles, tanto nuevos como seminuevos, los expertos advierten que la decisión de compra requiere un análisis que vaya más allá del valor anunciado.
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Avallon Blindagens explicó a AutoPapo que una de las primeras opciones del consumidor es entre comprar un vehículo de cero kilómetros para blindaje o optar por uno usado ya protegido. Aunque los usados suelen ofrecer costes iniciales más bajos, requieren una evaluación detallada del origen del blindaje, el historial de mantenimiento y el estado de los componentes balísticos.
Comprar un coche blindado usado suele ofrecer mejor relación coste-beneficio, porque la depreciación del blindaje ya se ha producido. Sin embargo, requiere un análisis cuidadoso de la historia, la máquina de blindaje, el estado estructural del blindaje y el material utilizado”, explica Carlos Sanches, director comercial del concesionario Avallon Blindagens.
Entre los documentos considerados esenciales se encuentran el certificado de blindaje, informes técnicos, facturas, registros de la empresa de blindaje responsable y el historial de revisiones. También se recomienda una inspección física para comprobar el acabado, el funcionamiento del vidrio, el sellado y posibles signos de desgaste.
En el vidrio blindado, problemas como burbujas, apariencia blanquecina, desalineación y dificultades de movimiento pueden indicar compromiso material. El ruido excesivo en las puertas, las infiltraciones y las dificultades para abrir compartimentos pueden indicar la necesidad de una evaluación técnica.
Según Sanches, no todos los problemas pueden identificarse visualmente. “En la armadura de la parte opaca, que está en la carrocería, puede que no se perciban posibles compromisos visualmente. Por ello, las evaluaciones técnicas especializadas y el mantenimiento preventivo son esenciales para preservar la integridad estructural y la eficiencia balística del vehículo.”
Aunque el blindaje no tiene una fecha de caducidad definida, sus componentes sufren desgaste natural. El vidrio suele mostrar signos más evidentes entre cinco y diez años de uso, mientras que los materiales aplicados a la carrocería tienden a durar más si se mantienen adecuadamente.
“El mantenimiento de la armadura debe hacerse rigurosamente. Una armadura antigua sin mantenimiento preventivo puede comprometer la seguridad y generar altos costes correctivos”, enfatiza el experto.
Otro punto de atención es el aumento de peso causado por la armadura. El cambio afecta directamente a componentes como la suspensión, los frenos, los amortiguadores, las bisagras y los mecanismos de las ventanillas, requiriendo revisiones periódicas para preservar la seguridad y el funcionamiento del vehículo.
Los materiales utilizados en el proceso también influyen en el resultado final. Las tecnologías más modernas pueden reducir el peso adicional y minimizar los impactos en el consumo de combustible y el comportamiento dinámico del coche.
Los expertos también advierten sobre ofertas muy por debajo de la media del mercado. Los valores reducidos pueden asociarse a materiales de menor calidad, fallos en la cubierta balística o procesos de fabricación inadecuados. Por lo tanto, la recomendación es evaluar la reputación de la empresa blindada, realizar una experiencia independiente cuando sea necesario y verificar qué pruebas de seguridad se realizaron antes de la compra.
“La mayoría realiza pruebas de laboratorio, pero lo ideal es elegir compañías blindadas que realicen pruebas balísticas en carrocería real, con disparos en los puntos vulnerables. Esto garantiza que el coche reciba materiales realmente probados y aprobados en condiciones reales”, concluye Sanches.