Conducir somnoliento puede ser tan peligroso como conducir ebrio
Según Abramet, quedarse dormido al volante es la tercera mayor causa de accidentes; Entiende lo que ocurre en la mente de un conductor privado de sueño
Publicado el 06/08/2026 a las 17:00
A pesar de ser algo común y natural para muchas personas, el acto de conducir requiere mucha atención y dominio de las capacidades cognitivas por parte del conductor. Sin embargo, tras largas jornadas de trabajo o viajes en carretera, estas capacidades se ven afectadas por la fatiga y, especialmente, por el sueño, cuyos síntomas pueden compararse con la embriaguez.
Según un informe de 2019 de la Asociación Brasileña de Medicina de Tráfico (Abramet), quedarse dormido al volante es la tercera causa principal de accidentes de tráfico en el país. Otro estudio más reciente realizado por Denox, en colaboración con MedNet, mostró que la situación es crítica y va más allá del sueño, ya que el 60% de los accidentes de tráfico en Brasil tienen la fatiga del conductor como causa principal.
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La restricción del sueño y el cansancio son enormes riesgos en las carreteras
Adalgisa Lopes, especialista en seguridad vial y presidenta de la Asociación de Clínicas de Tráfico del Estado de Minas Gerais (Actrans-MG), afirma que el 90% de los accidentes de tráfico son causados por factores humanos, y la fatiga es uno de los principales desencadenantes. El especialista también destaca algunos efectos del sueño:
El conductor pierde la noción de su propio límite, creyendo que puede aguantar otra hora cuando sus funciones cognitivas ya están gravemente deterioradas. La percepción del riesgo se distorsiona, la tolerancia a la frustración disminuye y surgen irritabilidad e impulsividad. Esto aumenta considerablemente el riesgo de accidentes.”
Giovana Varonni, especialista en Psicología del Tráfico en Actrans, detalla lo que ocurre en la mente de un conductor privado de sueño. Según ella:
- Permanecer despierto durante 19 horas seguidas genera una degradación del rendimiento psicomotor equivalente a un nivel de alcohol en sangre del 0,05%.
- Veinticuatro horas sin dormir equivalen al 0,10%, un nivel que constituye un delito de tráfico en Brasil.
- El cerebro agotado activa mecanismos de defensa involuntarios, como el microsueño, que dura entre uno y cinco segundos. En este intervalo, el conductor puede tener los ojos abiertos, pero está clínicamente dormido. A 80 kilómetros por hora, cuatro segundos de microsueño significan casi 90 metros recorridos sin ningún control del vehículo.
Varonni también describe el fenómeno de la hipnosis vial: conducir prolongadamente por carreteras monótonas induce un estado de disociación en el que el conductor realiza los movimientos automáticamente, pero la mente está desconectada del entorno. El resultado es la llamada ceguera por falta de atención, en la que el conductor mira la carretera, pero el cerebro no procesa lo que tiene delante.
El peligro es aún mayor para los conductores de camiones y conductores de autobús
La fatiga y el sueño son factores de riesgo para todos los conductores, pero especialmente para los profesionales, que están protegidos por la Ley de Descanso. Sin embargo, la legislación a menudo se deja de lado y este grupo tiene que lidiar con largas jornadas laborales, presión por plazos y la necesidad de viajar largas distancias en el menor tiempo posible.
Cada día, casi 280 conductores eran multados por violar la Ley de Descanso en las carreteras federales del país. Según Actrans, parte del problema es la falta de infraestructura para que los camioneros puedan descansar.
La asociación señala que solo hay 139 puntos de parada y descanso certificados en todo el territorio nacional, distribuidos en 22 estados y a lo largo de 37 autopistas. Esta cifra es muy pequeña en comparación con la red federal de carreteras brasileña, que tiene 75,8 mil kilómetros, según datos de la PRF.
Hay grandes tramos donde el conductor no puede encontrar un lugar seguro para aparcar y dormir. Las opciones se reducen a detenerse al borde de una carretera oscura y desierta, arriesgándose a un robo, o a seguir adelante. Y muchos conductores prefieren continuar el viaje para no perder la carga ni el plazo de entrega y acabar arriesgando sus propias vidas y las de otros.
Cómo evitar quedarse dormido al volante
Si notas los síntomas iniciales, como los ojos pesados o esos parpadeos más largos, la decisión más correcta es solo una: no luches contra el sueño. Luchar esta batalla es inútil, ya que en esta situación hay una reducción en la capacidad de razonamiento, falta de atención, pérdida de reflejos, fallos de memoria, entre otros problemas.
Aun así, hay algunos consejos y precauciones útiles que funcionan como paliativos para evitar que aparezcan los primeros signos y que acabes quedándote dormido al conducir:
- Lleva siempre tentempiés contigo: siempre merece la pena dejar algunas galletas y otros tentempiés en el vehículo para que mastigues más tiempo y lo tomes poco a poco. El chicle o las gominolas también cumplen esta función;
- Bebidas con cafeína: el café, las bebidas energéticas y las bebidas de cola pueden ser buenos aliados para evitar la somnolencia, siempre que se tomen con moderación;
- Posición del asiento: ajustar el asiento para que el conductor esté más erguido, incluso con una ligera molestia, también puede ser una buena estrategia, siempre que no afecte el acto de conducir;
- Volumen de la música: escuchar música a un volumen más alto, que no dificulte tu atención en el tráfico, es una buena opción. Ya sea en la radio o en tu lista de reproducción, da preferencia a canciones animadas que conoces;
- El viento te ayuda a mantenerte despierto: abrir la ventanilla y dejar que el viento sople en la cara ayuda al conductor a mantenerse despierto;
- Programar paradas: en viajes o largas distancias, haz pausas entre horas de conducción. Siempre sal del coche, respira aire fresco, camina y estira. Lavarse la cara, las muñecas y las manos con agua fría también es interesante.
Aunque estos consejos son útiles, es necesario dejar claro que son solo paliativos. Si sientes que el sueño se acerca, lo mejor es detenerte en el primer lugar seguro, siempre para no quedarte dormido al volante. Aunque este descanso sea para una siesta de 20 o 30 minutos.
