Las citaciones que implican 800.000 vehículos se deben a fallos estructurales, debido a una corrosión acelerada, que puede comprometer la suspensión trasera
Honda anunció la retirada de aproximadamente 880 vehículos en Estados Unidos tras identificar un posible problema estructural que podría comprometer la suspensión trasera. Según información publicada por el fabricante y la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), la avería está relacionada con la corrosión prematura de la estructura trasera en ciertos modelos.
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El defecto afecta a unidades de la Honda Pilot, Passport y Ridgeline pickup, además del SUV Acura MDX. Según la investigación, una especificación inadecuada del recubrimiento protector puede permitir que aparezca óxido en los puntos de fijación de la suspensión trasera. En casos más graves, la corrosión puede comprometer la integridad estructural de la región y causar la pérdida de control del vehículo.

La campaña trata sobre vehículos producidos entre 2014 y 2023, vendidos principalmente en estados de EE. UU. sujetos a un uso intensivo de sal en las carreteras durante el invierno. Honda estima que solo una pequeña parte de los vehículos tiene realmente el problema, pero decidió llevar a cabo la retirada de forma preventiva.
Como solución, los concesionarios realizarán inspecciones gratuitas e instalarán refuerzos estructurales en la región afectada. Si se detectan daños más graves, los componentes de la estructura trasera pueden repararse o reemplazarse sin coste para los propietarios. Las notificaciones a los clientes comienzan a enviarse en julio.