La crisis obliga a Maserati a negociar el uso de tecnología y fábricas en China
El plan para contener pérdidas prevé que la marca Stellantis utilice una plataforma premium desarrollada por Huawei en colaboración con JAC
Publicado el 18/05/2026 a las 22:00
El fabricante italiano de coches de lujo Maserati mantiene conversaciones avanzadas con las empresas chinas Huawei y JAC Motors para externalizar el desarrollo y la producción de sus futuros vehículos electrificados. La medida —promovida por la web china Yunjian Insight — representa una ruptura histórica en la estrategia de marca del grupo Stellantis, que siempre ha priorizado la fabricación exclusiva en suelo italiano, y llega como una respuesta directa a una crisis financiera provocada por el colapso de sus ventas globales.
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División de papel y la nueva marca Maextro
Bajo el modelo de cooperación en discusión, el grupo automovilístico JAC asumiría las etapas de investigación, desarrollo y producción en fábrica, utilizando la conectividad, el software y los sistemas de propulsión eléctrica proporcionados por el gigante tecnológico Huawei. Maserati sería responsable del refinamiento del diseño, la calibración dinámica y la gestión general de la marca.
El acuerdo permite diferenciar el mercado: los coches resultantes de la asociación se comercializarían en China bajo la marca Maextro —la división de lujo más alta del ecosistema de movilidad de Huawei— pero se exportarían al resto del mundo llevando el tradicional logotipo del tridente italiano. La sinergia pretende acelerar la transición energética del fabricante europeo, que enfrenta dificultades para desarrollar plataformas eléctricas competitivas de forma independiente.

Crisis de ventas y reestructuración de mandos
El enfoque de la cadena de suministro asiática está impulsado por resultados empresariales críticos. El volumen global de matriculación de Maserati se desplomó un 57% en un año, pasando de 26,6 mil unidades a solo 11,3 mil vehículos. El fuerte revés operativo generó inactividad en las líneas de montaje europeas y presionó los márgenes de beneficio de su empresa matriz.
El plan de reestructuración está liderado por el nuevo CEO global del conglomerado, Antonio Filosa, quien asumió el cargo con la misión de revertir la pérdida operativa. Se espera que el ejecutivo detalle las directrices del acuerdo en los próximos meses, ante el reto de equilibrar la percepción de valor y el patrimonio histórico de la marca de lujo con la necesidad de adoptar tecnologías y costes de fabricación competitivos frente a la industria china.
