El presidente de Toyota afirma sentirse aislado en la industria defendiendo motores tradicionales y apostar por múltiples tecnologías para el futuro
Mientras que la mayor parte de la industria automovilística acelera la transición a vehículos eléctricos, Toyota mantiene su estrategia de invertir en diferentes tecnologías. Además de los eléctricos de batería, el fabricante sigue desarrollando modelos impulsados por hidrógeno, pilas de combustible y motores de combustión, una visión firmemente respaldada por su presidente, Akio Toyoda.
En una entrevista con el canal CarWow, Toyoda dijo que su mayor temor sobre el futuro del sector es precisamente la migración masiva hacia los vehículos eléctricos. Según él, hace unos años fue una de las pocas voces en la industria que defendió públicamente la continuidad de los motores de combustión, citando no solo la pasión por los automóviles tradicionales, sino también la preservación de empleos vinculados a la cadena de producción de estos motores.
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El ejecutivo dijo que se siente cada vez más aislado en este debate, ya que la mayoría de los fabricantes de automóviles han empezado a centrar sus esfuerzos en la electrificación. Aun así, señaló que dentro de Toyota hay profesionales y entusiastas que siguen defendiendo alternativas a un futuro totalmente eléctrico.
A pesar de las críticas a la electrificación acelerada, Toyoda reconoce que la industria necesitará avanzar en la reducción de emisiones y en el desarrollo de vehículos más sostenibles. Sin embargo, sostiene que el automóvil debe seguir despertando emociones en los consumidores y no ser tratado únicamente como una herramienta para alcanzar objetivos medioambientales o financieros.
La marca avanza en la misma dirección que las opiniones de Toyoda, ya que se espera que la próxima generación del Toyota GR Yaris adopte un conjunto híbrido de alto rendimiento, posiblemente combinando un nuevo motor turboalimentado de 2.0 litros con asistencia eléctrica para alcanzar unos 394 CV. Al mismo tiempo, el fabricante sigue invirtiendo en deportivos con motores convencionales, como el futuro Toyota GR GT, además de los tan esperados retornos del Toyota MR2 y el Toyota Celica.
La posición de Toyota refuerza su compromiso con una transición gradual, basada en múltiples tecnologías, en lugar de una adopción exclusiva de vehículos eléctricos.