Lanzado en 2016 como una apuesta por la movilidad urbana, el hatchback subcompacto mantiene su impulso y está entre los coches más vendidos en Brasil
El Fiat Mobi completó diez años de historia en el mercado brasileño, consolidado como uno de los pocos supervivientes del segmento de entrada. Fabricado en el Betim Automotive Complex (MG), el hatchback subcompacto ha alcanzado la cifra de 700.000 unidades producidas desde su lanzamiento en abril de 2016. En el mercado nacional, el volumen de ventas ya supera las 600.000 copias.
Lanzado con la premisa de ofrecer una solución ágil para grandes centros urbanos, el modelo destacó por su propuesta rentable y dimensiones reducidas. En una década, Fiat ha promovido actualizaciones estratégicas para mantener la competitividad del proyecto. En 2017, el compacto presentó la transmisión automática GSR, siendo pionero en la marca en unir un motor 1.0 a este sistema. En 2019, la línea ganó impulso con la serie Way Extreme y versiones con un atractivo aventurero.

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Para la línea 2026, el Mobi recibió un retoque interno, con un nuevo salpicadero, volante rediseñado y mejoras en la ergonomía del habitáculo. Bajo el capó, la evolución hacia el motor Firefly 1.0 aseguró mejores cifras de consumo y eficiencia. El conjunto entrega hasta 75 CV y 10,7 kgfm, lo que permitió vender 73.013 unidades en 2025, manteniéndose en el podio de los vehículos más vendidos del país.
Además del éxito nacional, el modelo se ha convertido en una parte clave de la estrategia exportadora de Stellantis en la región. Actualmente, el Mobi se envía a otros 12 países de América Latina, incluyendo mercados clave como México y Argentina. La longevidad del proyecto refuerza la apuesta de la marca por un segmento cada vez más escaso, donde los bajos costes de mantenimiento siguen siendo el principal argumento de compra frente a la competencia.