Conducir un coche manual puede hacer más por tu cerebro de lo que crees
El estudio japonés vincula la coordinación de cambios de equipo con áreas del cerebro relacionadas con la atención y la toma de decisiones
Publicado el 01/07/2026 a las 17:00
Aunque cada vez es más raro en el mercado, la transmisión manual puede ofrecer una ventaja que va más allá del placer al conducir: mantener el cerebro en forma. Esto es lo que sugiere un estudio realizado en Japón por el neurocientífico Ryuta Kawashima, para quien la coordinación necesaria entre embrague, palanca y acelerador estimula áreas del cerebro relacionadas con la atención, la planificación y la toma de decisiones.
La encuesta fue publicada por la revista japonesa Best Car y tuvo repercusiones internacionales en los días siguientes. Profesor en la Universidad de Tohoku, donde trabaja en el Instituto para el Desarrollo, el Envejecimiento y el Cáncer, Kawashima es conocido por haber desarrollado la base científica de la serie de juegos Brain Age de Nintendo, una franquicia que incluso muestra su rostro. Según el investigador, conducir un coche con cambio manual activa significativamente la corteza prefrontal, una región asociada con la memoria, la atención y la toma de decisiones.
La explicación radica en la sobrecarga de tareas simultáneas. A diferencia de una automática, el conductor debe sincronizar los comandos, leer el tráfico y decidir el momento adecuado para cada cambio de marcha — un esfuerzo de concentración que la transmisión automática apenas requiere. En un país con una población cada vez más envejecida como Japón, Kawashima sostiene que esta “gimnasia” diaria podría ayudar a preservar algunas funciones cognitivas con el tiempo. Sin embargo, el propio científico reflexiona que sustituir la automática por la manual no es una receta contra el envejecimiento cerebral.
El tema cobra relevancia en un momento en que la transmisión manual está perdiendo terreno en la industria. Curiosamente, en Japón, la transmisión manual representa solo entre el 1% y el 2% de las ventas de coches nuevos. En los últimos años, los fabricantes han reducido la oferta incluso en modelos dirigidos a entusiastas: Volkswagen retiró la versión manual del Golf GTI y el Golf R, y el Corvette abandonó el tercer pedal de la generación actual (C8). Jeep, por su parte, dejó de ofrecer el Gladiator con cambio manual en el año modelo 2025, manteniendo la opción solo en el Wrangler.
Para preservar parte de esta experiencia, los fabricantes han apostado por la simulación: Hyundai ya vende la característica del Ioniq 5N, que imita cambios de marcha e incluso ruido del motor; Toyota y Subaru han presentado patentes para sistemas similares para vehículos eléctricos, algunos con un pedal de embrague capaz de “ahogar” el coche. Honda, a su vez, reproduce cambios simulados en el Prelude híbrido. Ninguno de ellos recrea la transmisión manual real, pero todos intentan devolver al driver la parte de la implicación que aportó el tercer pedal.
