Aneel quiere que los distribuidores supervisen los coches eléctricos y las baterías conectadas a la red
La propuesta clasifica el equipo según la forma en que interactúa con la red y proporciona requisitos de monitorización y respuesta a los comandos
Publicado el 11/09/2026 a las 11:00
Actualizado el 11/09/2026 a las 15:26
Los coches eléctricos, baterías y sistemas de generación solar instalados en hogares y negocios pueden ahora ser monitorizados —y, en algunas situaciones, controlados remotamente— por distribuidores de energía. Esto es lo que contempla la propuesta presentada para consulta pública por la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), inaugurada el jueves (10) y que recibe contribuciones hasta el 9 de noviembre.
La consulta actualiza el Módulo 3 de los Procedimientos de Distribución Eléctrica (Prodist) y crea un enfoque integrado para los llamados Recursos Energéticos Distribuidos (REDs), una categoría que reúne generación solar distribuida, sistemas de almacenamiento, vehículos eléctricos y cargas capaces de ajustar el consumo según las condiciones de la red.
La regla ahora se centra en la función, no en la tecnología
En lugar de establecer requisitos separados para cada tipo de equipo, el borrador clasifica los recursos según cómo interactúan con la red: si inyectan energía, absorben electricidad o ajustan su propio funcionamiento bajo orden. A partir de ahí, establece requisitos para la monitorización, la comunicación y la respuesta a comandos, así como reglas para la protección, la calidad de la energía y el control de la energía inyectada, todo ello con niveles mínimos de observabilidad, operabilidad y controlabilidad.
Los requisitos pueden variar según el tamaño e impacto de cada recurso en la red, lo que suele ahorrar a las instalaciones residenciales más pequeñas de las obligaciones más elevadas. Aneel también afirma que la propuesta define las funcionalidades esperadas sin especificar marcas, equipos o soluciones, precisamente para no bloquear tecnologías que aún no han llegado al mercado.
En la práctica, el coche eléctrico ya no se trata solo como una carga y entra en el mismo marco que las baterías estacionarias. Nada cambia de inmediato: el texto es un borrador y las normas solo son válidas después de finalizar la consulta y decisión del consejo de administración de la agencia.
El equipo ya instalado entra en la discusión
Se adhiere un punto delicado a la consulta: junto con el borrador, Aneel presentó a debate un Informe de Análisis de Impacto Regulatorio sobre la aplicación de los requisitos de interoperabilidad al parque existente de recursos distribuidos — es decir, a los sistemas solares, cargadores y baterías ya instalados. Es la sección que debe concentrar las contribuciones de fabricantes y asociaciones industriales.
La propuesta nació de un trabajo del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) en cooperación con la propia Aneel y con investigadores de la Universidad Federal de Santa María (UFSM), la Universidad Federal de Uberlândia (UFU) y la Universidad Estatal del Paraná Occidental (Unioeste).
El telón de fondo es la pérdida de flujo unidireccional: una casa con paneles solares alterna entre consumir de la red e inyectar excedentes, y una batería puede almacenar electricidad para devolverla horas después.
La consulta está abierta durante 60 días. Consumidores, distribuidores, fabricantes, universidades y otras partes interesadas pueden enviar sugerencias por correo electrónico.
