Por qué los economistas alemanes señalan a BYD como posible propietario de Volkswagen
El beneficio operativo de VW cayó un 53% y el margen fue del 2,8%; situación hizo que BYD se especulara entre los posibles interesados en la adquisición del alemán
Publicado el 04/08/2026 a las 10:00
La caída de beneficios del Grupo Volkswagen en 2025, de más de la mitad, ha reavivado un debate en Alemania que hasta hace poco habría sonado poco plausible: que el mayor fabricante de automóviles de Europa pudiera acabar bajo control chino. La hipótesis fue planteada por los economistas Niall Ferguson y Moritz Schularick en una entrevista con el periódico alemán Süddeutsche Zeitung.
Al preguntarle sobre un posible riesgo de bancarrota, Schularick dijo que considera más probable que el grupo sea comprado por un fabricante chino si sigue perdiendo espacio en el mercado global. Entre los posibles interesados, el economista mencionó a BYD, hoy el mayor fabricante mundial de vehículos electrificados. La empresa china no ha comentado el asunto ni ha mostrado interés en tal operación, y los dos economistas señalan que el escenario no es inminente.
Los números detrás de la alerta
El resto de 2025 explica el tono. El beneficio operativo de Volkswagen cayó un 53 por ciento hasta 8.900 millones de euros desde 19.100 millones de euros, por debajo de los 9.400 millones de euros previstos por los analistas. El margen operativo cayó del 5,9 por ciento al 2,8 por ciento, con ingresos estables en 322 mil millones de euros. Los aranceles estadounidenses, la pérdida de participación en China y el cambio estratégico de Porsche, cuyo beneficio operativo cayó un 98% hasta 90 millones de euros, pesaron.
“Estamos operando en un entorno completamente diferente”, dijo el CEO global Oliver Blume. El plan de reestructuración prevé la eliminación de unos 50.000 empleos en Alemania para 2030, cerca de 35.000 solo en la marca Volkswagen. Para Ferguson, el error europeo fue asumir que la tradición y la reputación serían suficientes para sostener el liderazgo tecnológico, mientras China acumulaba décadas de inversión pública en baterías y en la cadena de suministro.
La empresa mencionada también reduce costes
La hipótesis surge en un momento en que la propia BYD ajusta la operación. La empresa cerró 2025 con ingresos récord de unos 116.000 millones de dólares estadounidenses y 4,6 millones de vehículos electrificados vendidos, pero anunció en abril la reducción de aproximadamente 100.000 empleos, aproximadamente el 10% del personal global, en medio de la guerra de precios en China. En mayo, según cálculos de Reuters, las ventas globales del fabricante crecieron un 0,3% y interrumpieron ocho meses consecutivos de retración. Los propios economistas señalan la sobrecapacidad y la dependencia de las subvenciones como debilidades en el sector chino.
También hay una barrera corporativa poco recordada: Volkswagen no tiene capital disperso. La sociedad matriz Porsche SE posee la mayoría de los derechos de voto, y el estado de Baja Sajonia conserva una participación que ejerce el veto, garantizada por la Ley Volkswagen. En Brasil, ambas compañías continúan expandiéndose: Volkswagen espera 20.000 millones de R$ para 2028, y BYD amplía la planta en Camaçari (BA), que ya ha recibido pedidos de exportación de 100.000 vehículos.
