El nuevo símbolo de estatus para los criminales incluso produce música y aumenta los registros de ocurrencia; Las aseguradoras ya predicen un aumento de las pólizas debido al mayor riesgo
La delincuencia en el estado de Río de Janeiro ha elegido un nuevo objetivo en las calles: los vehículos eléctricos e híbridos. Según datos de la Unión de Aseguradoras de Río de Janeiro y Espírito Santo (SindSeg-RJ), publicados por O Globo, los robos y robos de estos modelos aumentaron un 144% en el primer trimestre de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La tasa de ocurrencias que afectan a esta categoría alerta tanto a las autoridades de seguridad pública como al mercado financiero, que ya proyecta un aumento inmediato en el coste de las pólizas. Mientras tanto, la preferencia de los narcotraficantes por coches electrificados ya se ha convertido en tema de canciones funk, que dejan ver la existencia de este nuevo objetivo de la criminalidad.
VÉASE TAMBIÉN:
Las investigaciones de la Policía Civil de Río de Janeiro señalan que la preferencia por los modelos eléctricos, que a menudo cuestan más de 200 mil R$, va más allá del desmontaje o la clonación. Los automóviles se han convertido en símbolos de ostentación para los capos de la droga en eventos y bailes en zonas dominadas por facciones armadas.
Sin embargo, la gran atracción logística para los delincuentes es el coste cero del suministro. Aprovechando las conexiones clandestinas ya existentes en las comunidades, las bandas utilizan los famosos “gatos” de energía para recargar sus baterías. Esto elimina la necesidad de frecuentar gasolineras convencionales, reduciendo drásticamente la exposición a paradas policiales en carreteras y avenidas.
La rápida escalada de los delitos tiene un impacto directo en la industria aseguradora. Con el aumento en las estadísticas, SindSeg-RJ advierte de una presión inevitable sobre el coste de la protección de activos. El escenario apunta a un aumento general de los precios del seguro en la línea electrificada. En zonas con una historia crítica de violencia, como São Gonçalo e Itaboraí, existe una posibilidad real de rechazo al riesgo por parte de las aseguradoras, dejando a los propietarios sin apoyo.
La flota en el estado de Río de Janeiro cuenta actualmente con unas 33.590 unidades electrificadas. Aunque representan solo el 0,4% del número total de vehículos en circulación, la alta concentración de estos coches en áreas urbanas específicas facilita la acción táctica de las bandas.
Para intentar contener el avance criminal y desmantelar la cadena logística del robo, la Policía Civil apuesta por la Operación Torniquet. El grupo de trabajo, que se centra en la asfixia financiera de grupos criminales, ya ha acumulado más de 900 detenciones, además de la recuperación continua de bienes robados y vehículos de lujo.