La prueba muestra la verdad sobre el protector del parabrisas del coche en el calor

El Club Alemán de Automovilismo comparó soluciones de calor y demostró por qué proteger el vidrio desde el exterior es más eficiente

Las persianas plegables clásicas para interiores reducen la temperatura de la habitación en solo 4°C. (Foto: Subaru | Revelación)
Por João Paulo Profeta
Publicado el 30/06/2026 a las 14:00

Subirse a un coche que ha pasado horas bajo el sol puede sentirse como abrir la puerta de un horno. Para mitigar este efecto, muchos conductores recurren a protectores solares tradicionales para el parabrisas. ¿Pero realmente enfrían el interior del vehículo?

Una prueba realizada por el ADAC, el mayor club automovilístico de Alemania, muestra que la respuesta es menos sencilla de lo que parece. El accesorio ayuda, pero su principal mérito no es “congelar” la cabina. Es más eficiente proteger las superficies expuestas al sol, como el volante, el salpicadero y la palanca de cambios.

INVESTIGACIÓN DE ADAC EV

En la prueba, un coche sin ninguna protección alcanzó los 50°C tras 30 minutos de exposición al sol. Tras 90 minutos, la temperatura interna alcanzó los 60°C. Las superficies que reciben radiación directa, como el salpicadero, el volante y la caja de cambios, pueden superar los 70°C, a un nivel suficiente para causar quemaduras en contacto con la piel.

El protector interior del parabrisas, de tipo acordeón o reflectante, reducía la temperatura ambiente del habitáculo solo en 4°C. En la práctica, el resultado demuestra que el accesorio está lejos de transformar el interior del coche en un entorno cómodo, especialmente en días muy calurosos.

La función más importante aparece en otros lugares. Según el estudio, un volante protegido de la incidencia directa del sol puede ser hasta 26°C más frío que un volante expuesto. Esta diferencia puede diferenciar un coche que te permite conducir justo después de entrar de otro en el que tocar el volante se convierte en una experiencia incómoda —o incluso peligrosa—.

MAZDA 1 GLASS

Foto: Mazda | Divulgación

Para reducir de forma más eficaz el calor dentro del coche, el ADAC señala que las soluciones externas funcionan mejor. La explicación es sencilla: bloquean la radiación antes de que atraviese el cristal y quede atrapada en la cabina. Un recubrimiento exterior sobre la zona acristalada y parte del techo redujo la temperatura interna hasta en 10°C durante la prueba.

Una película reflectante situada en el exterior del parabrisas también superó al protector interior, con una caída de 8°C en la temperatura del habitáculo. Una toalla blanca en el salpicadero fue la alternativa menos eficiente entre los evaluados.

La encuesta también midió el efecto del color corporal. En coches idénticos, el modelo negro alcanzaba los 53°C en el interior, mientras que el blanco marcaba los 48°C. En el exterior, la diferencia era aún mayor: la carrocería negra alcanzaba los 65°C, frente a los 44°C de la blanca.

Las películas en las luneta traseras también ayudan, aunque tienen poco efecto en la temperatura general de la parte delantera del habitáculo. La mejora más clara está en las superficies traseras: en la prueba, el asiento trasero alcanzó 57°C sin película y se mantuvo a 48°C en el coche con las ventanillas tintadas.

En la práctica, el mejor resultado proviene de la combinación de medidas: usar protección en el parabrisas, dar preferencia a soluciones externas cuando sea posible, mantener películas de buena calidad en las ventanas permitidas por ley y ventilar el coche unos momentos antes de encender el aire acondicionado.

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