Medida provisional que debería cerar impuestos sobre la gasolina para frenar la escalada de precios; la exención fiscal puede subir el precio medio de R$ 6,65 a R$ 5,76
El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva emitió el miércoles (13) una medida provisional (MP) con el objetivo de amortiguar el aumento global de los precios del petróleo para la gasolina en el mercado interno. La iniciativa surge en respuesta a la escalada de la mercancía, impulsada por las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que han comprometido importantes rutas de transporte marítimo.
Con la nueva medida, se espera que los impuestos federales — Pis, Cofins y Cide — sean temporalmente anulados. Actualmente, estos impuestos representan aproximadamente R$ 0,89 en el precio de la gasolina. Sin ellos, la reducción podría ser aproximadamente del 13% en el precio por litro, según el valor medio de hoy (13) en Brasil, según Petrobras, que es de R$ 6,65 – y podría caer a R$ 5,76.
La decisión del Planalto cobra urgencia después de que la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, señalara el pasado martes que el combustible vendido en las refinerías de la empresa estatal ya tenía un retraso y necesitaría ser reajustado. El gobierno, que inicialmente tenía la intención de esperar a la tramitación de un proyecto de ley complementario en el Congreso, optó por el diputado para asegurar efectos inmediatos en la formación de precios.
VÉASE TAMBIÉN:
El mecanismo central de la medida prevé el uso de los ingresos de las exportaciones de petróleo para subvencionar los combustibles durante ciclos de crisis internacionales. En la práctica, el gobierno utiliza el excedente recaudado del crudo recuperado para compensar la pérdida de impuestos o para inyectar recursos que estabilizan los valores en las bombas. Aunque el texto necesita aprobación parlamentaria en un plazo de 120 días, su fuerza de ley es instantánea.
Entre bastidores, la estrategia señala el temor de Planalto ante el impacto inflacionario del transporte tanto en las tasas de inflación como en el periodo electoral. La medida se suma a un paquete de recientes asentamientos económicos, como la exención de impuestos sobre pequeñas importaciones y la reemisión del programa Denrola, destinado a renegociar las deudas de la población de bajos ingresos. Al centralizar la gestión de los precios del combustible, el gobierno intenta proteger la popularidad y mantener la estabilidad económica ante un escenario externo volátil.