La empresa crea un modelo de negocio disruptivo para frenar la falta de interés de los jóvenes en el mercado automovilístico y facilitar el acceso a coches deportivos clásicos
Un nuevo modo de consumo está redefiniendo la relación entre la juventud japonesa y el mercado del automóvil de lujo. La startup Rendez-Vous ha creado un modelo de negocio disruptivo para eludir los precios elevados y atraer a consumidores de entre 20 y 30 años: en lugar de comprar o alquilar un superdeportivo por métodos tradicionales, los clientes se apuntan a listas de espera para compartir coches deportivos de alta gama.
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La dinámica funciona mediante contratos de un año firmados por grupos de cinco personas. La gran diferencia en relación con la multipropiedad es que los miembros no comparten el valor total del Ferrari ni del Porsche elegido. Solo pagan una cuota equivalente a la depreciación estimada del vehículo durante esos doce meses. Este cálculo permite reducir drásticamente el coste de acceso a modelos exclusivos.
Así, la tarifa prorrateada garantiza a cada copropietario el derecho a usar el coche durante 50 días al año. Para eliminar los dolores de cabeza operativos que históricamente han alejado a los públicos más jóvenes, la cuota de suscripción ya cubre los gastos inherentes a los vehículos de alto rendimiento, incluyendo mantenimiento mecánico periódico, tasas de seguro, costes de aparcamiento e impuestos.
Centrada exclusivamente en modelos usados y clásicos fabricados desde los años 50, la plataforma atrae perfiles como Kanji Hiraiwa, de 24 años, que hoy comparte la propiedad temporal de un Ferrari 360 Modena. Según el representante de la startup, Ryota Asaoka, el objetivo es aliviar la pesada carga financiera para acercar a una nueva generación a la experiencia de conducción deportiva.

La iniciativa surge como respuesta al continuo declive del interés de la juventud japonesa por el automóvil. Las encuestas locales indican que el 33% de los japoneses en sus veinte años no quiere tener coche. Los datos de Toyota confirman que el alto coste de adquisición y el mantenimiento complejo son las principales razones de este distanciamiento respecto a los concesionarios tradicionales.