El ‘desmantelamiento legalizado’ de Stellantis completa un año con 1.150 coches reutilizados
La unidad de Osasco desmontó 1.150 vagones en 12 meses, recuperó más de 20.000 piezas y operó con aproximadamente el 14% de la capacidad instalada
Publicado el 16/09/2026 a las 12:00
El Centro de Desmontaje de Vehículos (CDV) de Circular AutoPeças, mantenido por Stellantis en Osasco (SP), completó un año de funcionamiento con 1.150 coches desmontados. La cifra equivale a aproximadamente el 14% de la capacidad instalada de la unidad, diseñada para procesar hasta 8.000 vehículos al año.
En la práctica, el CDV es lo opuesto al desguace de esquina: en lugar de prensar todo el coche como chatarra, la unidad desmonta los vehículos al final de su vida útil pieza por pieza, cataloga cada componente con una factura y revende lo que aún está en estado de uso. Es la primera estructura de este tipo mantenida directamente por un fabricante de automóviles en Sudamérica.
La actividad está regulada por la Ley 12.977/2014, conocida como la Ley de Desmantelamiento, que exige a las empresas del sector registrarse en la DGT del estado donde operan, emitir una factura por la entrada de cada vehículo y cancelar la matrícula del vehículo. La norma nació para frenar el desmantelamiento clandestino, que suministraba al mercado partes de origen robado.
Lo que entregó el centro en el primer año
De los 1.150 coches desmontados, se recuperaron más de 20.000 piezas para su comercialización, de las cuales ya se han vendido más de 11.000. En el mismo periodo, unas 862 toneladas de materiales y casi 14.000 litros de fluidos automotrices recibieron una disposición adecuada, incluyendo más de 4.600 litros de aceite y unos 1.830 litros de fluido refrigerante.
Según Stellantis, reutilizar componentes en lugar de fabricar nuevas reduce el consumo de materias primas hasta en un 80% y reduce las emisiones de CO2 hasta en un 50%. Para el propietario del coche, el atractivo es más directo: la pieza usada con origen documentado suele estar muy por debajo del precio del nuevo, especialmente en modelos antiguos, cuyos componentes originales ya han sido descatalogados.
Un ecosistema que va más allá de Osasco
La CDV es uno de los extremos de la estrategia de economía circular que Stellantis ha mantenido en Sudamérica desde 2023, organizada en torno a los llamados 4R: remanufactura, reparación, reutilización y reciclaje. Bajo la marca Circular AutoParts, la cartera de posventa ya reúne más de 500 componentes, incluyendo piezas remanufacturadas, reparadas y reutilizadas.
Otro extremo está en Betim (MG), donde el Centro de Reacondicionamiento de Vehículos ha reacondicionado más de 500 coches en poco más de tres años. También existe la línea de lubricantes Motul NGEN Circular AutoParts, desarrollada junto con Motul y Lwart, que reutiliza el aceite usado recogido en la propia operación. Los siguientes pasos, según la empresa, incluyen ampliar la oferta de piezas reutilizadas y ampliar los canales de venta.
Sin embargo, la reutilización de componentes no es un consenso en la cadena. En una audiencia en la Cámara de Diputados, Sindipeças, que representa a fabricantes de recambios de automóvil, se posicionó en contra de la reutilización de piezas de vehículos al final de su vida útil, alegando riesgos para la seguridad y el medio ambiente. Entidades de reciclaje, como Abcar, defienden esta práctica como una alternativa viable desde un punto de vista medioambiental y económico.
