El debate sobre la obligatoriedad de la radio AM en los coches une a demócratas y republicanos estadounidenses contra los fabricantes de coches eléctricos
La señal resiste cortes y fallos de teléfonos móviles, pero sufre interferencias de sistemas eléctricos de alta tensión; Entiende ambos lados de la disputa
Publicado el 07/07/2026 a las 18:00
La radio AM está perdiendo terreno en las rutinas de los conductores, pero ha vuelto a ocupar el centro del debate automovilístico en Estados Unidos. Un proyecto de ley en proceso en el Congreso del país quiere obligar a los fabricantes de automóviles a instalar esta tecnología en todos los vehículos nuevos vendidos en el país, en contraste con los fabricantes que ya han estado eliminando este recurso, especialmente los coches eléctricos.
La propuesta, llamada Ley de Radio AM para Todos los Vehículos, se incluyó en un paquete de infraestructuras de transporte que cuenta con el apoyo tanto del partido Demócrata como del Republicano y puede votarse hasta el 30 de septiembre. Sin embargo, más interesante que el procedimiento es la disputa que hay detrás de él.
¿Cuál es el interés en la radio AM?
Por un lado está la industria de la radiodifusión. La Asociación Nacional de Radiodifusores (NAB), la entidad que representa a los radiodifusores estadounidenses, lidera la campaña por el mandato obligatorio, con el respaldo de más de 125 organizaciones — desde antiguos administradores de la Agencia Federal de Emergencias (FEMA) hasta la asociación de jubilados de la AARP. El argumento central es que AM es la columna vertebral del sistema de alerta de emergencia estadounidense: 77 estaciones, la mayoría en amplitud modulada, reciben información directamente del gobierno en desastres y cubren al 90% de la población. Cuando se va la luz y las redes de telefonía móvil se caen, dicen los defensores, la radio del coche puede ser la única fuente de información durante días.
Por otro lado están los fabricantes de automóviles, representados por la Alianza para la Innovación Automovilística, que reúne a Ford, Volkswagen y Toyota, entre otros. El problema es tanto técnico como financiero: los sistemas de alta tensión de los coches eléctricos generan interferencias electromagnéticas que degradan la señal AM, y blindar el cableado hace que el proyecto sea más caro. Según el sector, cada receptor puede costar hasta 70 dólares estadounidenses (unos 359 R$), lo que sumaría 3.800 millones de dólares (aproximadamente 19.500 millones de rands) para 2030. Marcas como Ford y Tesla ya habían empezado a retirar AM en sus vehículos eléctricos.
En Brasil, el camino es al revés: en lugar de salvar la AM, el país la desactiva gradualmente. Desde el decreto 8.139 de 2013, las emisoras de onda media pueden migrar a FM, y la adhesión alcanza el 96% de las 1.781 subvenciones existentes. Según el Ministerio de Comunicaciones, 1.324 radios ya operaban en la nueva banda en marzo de 2025, muchas de ellas en FM extendida (76.1 a 87.3 MHz). No es casualidad que las radios de coche fabricadas en el país desde 2019 estén obligadas a sintonizar entre 76 y 108 MHz. La justificación oficial para la migración es la misma que vació el dial en Estados Unidos: pérdida de audiencia causada por ruido e interferencias.
