Con el sistema híbrido enchufable DM-i y chasis adaptado, la nueva compañía eléctrica entra en la fase final de pruebas para enfrentarse a rivales tradicionales
BYD ha dado un paso decisivo para intensificar su cuota en el segmento de pickups al obtener la aprobación oficial del gobierno chino para la producción de camionetas pickup en su planta de Zhengzhou. La autorización, concedida por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT), se produce simultáneamente con la detección de un nuevo prototipo en pruebas de carretera, señala la prensa china, indicando que el lanzamiento del nuevo modelo es cuestión de tiempo.
A diferencia de la pickup Shark, desarrollada con un enfoque en mercados de exportación como Brasil y México, el modelo detectado presenta características específicas para el consumidor nacional chino. Las imágenes revelan una identidad visual inspirada en la serie Dynasty — igual que modelos como el sedán Han y el SUV Tang — sugiriendo una posición más urbana y sofisticada, en contraste con el atractivo estrictamente todoterreno de los SUV tradicionales.

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En el fondo, la principal apuesta técnica para este modelo es la adopción del sistema híbrido enchufable DM-i. Aunque Shark utiliza la plataforma DMO, orientada a alto rendimiento y tracción total pesada, la nueva pickup debería priorizar la eficiencia energética y un precio final más competitivo. La estrategia pretende enfrentarse directamente a GWM, el actual líder en el segmento de pickups en China, con un producto de alto volumen y rentable.

La decisión del gigante chino llega en medio de críticas de los fabricantes tradicionales sobre la robustez de los nuevos SUV asiáticos. Recientemente, Jim Farley, CEO de Ford, señaló que, aunque las camionetas pick-up chinas avanzan en electrónica, siguen enfrentándose a desafíos en métricas de gran capacidad como la capacidad de remolque. Sin embargo, con la homologación de fábrica garantizada y pruebas avanzadas en carreteras públicas, BYD indica que está lista para salvar la brecha entre el lujo tecnológico y la funcionalidad exigida por los propietarios de flotas.