El apagón de las antiguas redes dejó detenidos a conductores con Subaru; la solución improvisada para evitar descargas requiere desactivar el Bluetooth
El fabricante japonés Subaru es objeto de una demanda colectiva en Estados Unidos debido a un problema crónico provocado por el cierre de las redes telefónicas 3G. Según la queja, el módulo de comunicación de datos (DCM) instalado en varios modelos antiguos sigue buscando incesantemente una señal de red que ya no existe. Este esfuerzo continuo de conectar el fondo hace que la batería de 12 voltios se descargue rápidamente, incluso cuando el vehículo está apagado y aparcado en el garaje.
La demanda abarca una amplia lista de modelos fabricados entre 2016 y 2019, que abarca las líneas Forester, Legacy, Outback, Impreza, Crosstrek y WRX. Para los propietarios afectados, el fallo tecnológico se ha convertido en una molestia diaria. Además de enfrentarse a fallos eléctricos recurrentes que impiden arrancar el motor, los conductores informan de la pérdida total de características esenciales de seguridad y conectividad, como la llamada de emergencia (SOS), la asistencia en carretera y el localizador de vehículo robado.
VÉASE TAMBIÉN:
El enredo legal se fortaleció en la forma en que el fabricante llevó a cabo la transición tecnológica. La demanda señala que Subaru incluso ofreció una actualización gratuita del sistema de hardware para redes 4G. Sin embargo, el beneficio estaba restringido a los clientes que tenían una suscripción activa al servicio de conectividad de pago en el momento del apagón 3G. Con la interrupción de la señal, los consumidores que no participaron en la campaña perdieron la oportunidad de actualizar el módulo sin incurrir en altos costes para los concesionarios.
Sin soporte oficial disponible, los propietarios han recurrido a soluciones provisionales para evitar que los coches se despierten sin batería. La táctica más común adoptada por los usuarios ha sido la retirada manual del fusible que alimenta el sistema telemático. Sin embargo, esta intervención improvisada también desactiva los altavoces delanteros y el micrófono del habitáculo, haciendo inútiles funciones básicas del día a día, como el emparejamiento Bluetooth para llamadas manos libres y el uso completo del sistema de sonido del vehículo.