Tras casi tres décadas bajo la órbita del Grupo Volkswagen, la marca hiperdeportivo cambia de manos en un acuerdo que debería completarse a finales de 2026
Porsche anunció esta semana la venta completa de su participación en Bugatti y el Grupo Rimac a un consorcio de inversores liderado por HOF Capital. La decisión marca el final de un ciclo de 28 años en el que el fabricante francés de hiperdeportivos estuvo bajo la influencia directa de la marca alemana y, en consecuencia, del Grupo Volkswagen.
Desde 2021, Bugatti opera bajo el amparo de una empresa conjunta en la que el Grupo Rimac poseía el 55% de las acciones y Porsche el 45% restante. Además, el fabricante de automóviles con sede en Stuttgart poseía un 20,6 % de participación en el propio Grupo Rimac, que se centra en la tecnología de propulsión eléctrica. Con la nueva transacción, que incluye a BlueFive Capital como principal inversor, Porsche se retira completamente de la estructura corporativa.
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El traslado forma parte de un amplio proceso de reestructuración liderado por el CEO Oliver Blume. La empresa se enfrenta a desafíos crecientes en la transición hacia la movilidad eléctrica y busca optimizar sus operaciones para ganar agilidad. El reposicionamiento pretende concentrar los recursos en el negocio principal de la marca, haciendo que la operación sea más ágil y competitiva en un escenario de altos costes en la industria europea.
Bajo la dirección de Volkswagen, iniciada en 1998 por el entonces entusiasta Ferdinand Piëch, Bugatti reapareció con modelos que batieron récords mundiales, como el Veyron y el Chiron. La salida de Porsche ahora distancia a Bugatti del gobierno tradicional de Wolfsburg, permitiendo que la marca francesa y croata Rimac siga un camino de independencia financiera bajo el nuevo consorcio. La finalización del acuerdo depende de las aprobaciones regulatorias en Europa y Estados Unidos, que se espera que ocurran en la segunda mitad de 2026.