Volkswagen Electric Polo se vende tanto que la lista de espera alcanza los diez meses
Fabricantes de automóviles que cierran fábricas y recortan empleos no pueden hacer frente a la demanda de sus vehículos eléctricos de entrada, producidos únicamente en España
Publicado el 10/09/2026 a las 12:00
En medio del cierre de fábricas y la reducción de decenas de miles de empleos, el Grupo Volkswagen ha encontrado un ‘bueno’ problema en Europa: no puede producir sus coches eléctricos baratos al ritmo al que llegan los pedidos. Este es el caso del nuevo ID.Polo, que está agotado y tiene clientes en la cola durante al menos diez meses.
Según Automotive News Europe, el hatchback ha acumulado más de 30 mil pedidos desde la apertura de los pedidos en abril. El rendimiento del Skoda Epiq, que comparte plataforma y la mayoría de los componentes con el modelo alemán, es aún más expresivo: hay 35 mil pedidos desde julio, es decir, más pedidos en menos tiempo.

Un portavoz de Skoda dijo a la publicación que el SUV eléctrico está ganando terreno rápidamente y que la marca acertó con el modelo. La información sobre la cola de diez meses provino de un concesionario escuchado por la revista.
El resultado es de interés para un fabricante de automóviles que proviene de caídas sucesivas en las ventas globales y que está atravesando la mayor reestructuración de su historia, con desactivación de unidades, despidos masivos y reducción de la gama de productos. La apuesta por los vehículos eléctricos de nivel de entrada es precisamente la otra cara de esta estrategia: concentrar la inversión en los segmentos que aún se venden.
Dos fábricas españolas para cuatro modelos
Toda la llamada Familia de Coches Urbanos Eléctricos del grupo se produce en España. ID. Polo y Cupra Raval dejan Martorell, en las afueras de Barcelona, una unidad que recibió más de 3.000 millones de euros para adaptarse a vehículos eléctricos. El Epiq y el futuro ID. Cross están en la planta de Navarra en Pamplona, que fabricó el Polo de combustión durante cuatro décadas. Para acortar los plazos, Volkswagen tiene la intención de ampliar la producción en ambas plantas.

El atractivo de los modelos reside en el precio. En Europa, el ID. Polo parte de unos R$ 148,3 mil (24.900 euros) en la versión de entrada Trend, con un motor de 116 CV, batería de 37 kWh y una autonomía declarada de 334 km. Es un nivel que prácticamente no existía entre los vehículos eléctricos europeos hasta el año pasado, en un momento en que los coches y combustibles siguen en aumento en el continente.
En Brasil, el eléctrico de VW cuesta el doble
La comparación con el mercado brasileño es desfavorable. Volkswagen acaba de anunciar el ID.4 Pro 2027 por R$ 299.990, que llegará a las tiendas en octubre — será el primer motor eléctrico vendido en el país fuera del programa de suscripción. No se ha confirmado nada sobre el ID. Polo aquí, y el modelo se enfrentará a competidores chinos consolidados, como BYD Dolphin, Geely EX2 y GAC Aion UT, todos posicionados por debajo de R$ 200 mil.
