Con dos tanques y 120 CV, el hatch francés se convierte en una alternativa a los electrificados para quienes buscan economía en rutas de larga distancia
Renault ha ampliado la gama Clio en Europa con el lanzamiento del motor Eco-G 120 — una versión bicombustible que combina gasolina y GLP (gas licuado de petróleo). La novedad posiciona al hatch francés como una alternativa pragmática a los modelos puramente de combustión y a los híbridos convencionales, con un enfoque en reducir costes operativos y una autonomía que se encuentra entre las más altas en el segmento compacto.
El conjunto mecánico está centrado en un motor turbo de tres cilindros 1.2 con inyección directa, capaz de entregar 120 CV y 20,4 kgfm. La diferencia técnica del proyecto reside en el sistema de doble combustible, compuesto por un depósito de gasolina de 42 litros y otro de 39 litros dedicados exclusivamente al GLP. Cuando operan conjuntamente, los embalses otorgan al compacto un alcance total de hasta 1.450 km, permitiendo cruces transcontinentales con paradas raras para repostar.

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Para gestionar la potencia del motor, Renault ha adoptado la transmisión automática de doble embrague EDC, que permite cambios de marcha ágiles y suaves sin interrupciones por par. El sistema de gestión de combustible es intuitivo: la alternancia entre gasolina y gasolina puede ocurrir automáticamente — cuando uno de los depósitos se agota — o manualmente, mediante un selector discreto en el salpicadero. Además, la tobera de llenado de ambos tanques está bajo la misma escotilla, manteniendo la practicidad en la estación.
En términos de eficiencia, el Clio registra, en modo GLP, un consumo de 15,4 km/l. En modo gasolina, las medias son de 18,5 km/l. Estos índices garantizan los beneficios fiscales del modelo y la libre circulación en zonas de bajas emisiones en varias capitales europeas.
En un escenario de altos precios para los productos petrolíferos, la tecnología de Renault se presenta como un paso intermedio para quienes buscan ahorrar de inmediato sin depender exclusivamente de la red de carga eléctrica. Al mantener el diseño actualizado de la quinta generación y añadir la comodidad de la transmisión automática al motor de gasolina, la marca refuerza la relevancia del GLP como combustible de transición eficiente y de bajo coste para el consumidor europeo.