Los ‘monster trucks’ invaden calles británicas y generan alertas de seguridad
Los coches demasiado grandes para las plazas de aparcamiento y los "puntos ciegos" que ocultan a los niños motivan las llamadas a una regulación urgente de las camionetas en Europa
Publicado el 10/02/2026 a las 12:00
Actualizado el 19/02/2026 a las 21:29
El paisaje urbano del Reino Unido está experimentando una transformación controvertida: la flota de grandes camionetas pickup de estilo americano casi se ha duplicado en la última década. El fenómeno desencadenó un intenso debate sobre la seguridad vial y la ocupación de espacios públicos. Los datos recopilados por la organización Clean Cities indican que la licencia de estos vehículos saltó de 308 mil en 2014 a unos 590 mil en 2024, un crecimiento del 92%.
El avance de estos modelos, a menudo incompatibles con la disposición medieval y las calles estrechas de las ciudades británicas, preocupa a los urbanistas y a las autoridades locales. El tamaño de los vehículos a menudo supera el estándar de las plazas de aparcamiento locales, creando cuellos de botella en la movilidad.
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Diseño hostil y peligros para los peatones

Para Oliver Lord, director de Clean Cities, la tendencia refleja una inversión de prioridades. “Esta explosión de camionetas prioriza el estilo de vida sobre la practicidad, provocando caos en el aparcamiento y carreteras peligrosas”, afirma. El punto crítico radica en la parte delantera elevada de estos SUV: el diseño crea importantes “puntos ciegos” frontales, dificultando la visión de los niños y peatones vulnerables.
El aumento de la flota no ocurre por casualidad. Está impulsado por una combinación de incentivos fiscales para vehículos clasificados como “comerciales” y lagunas legales en la regulación de importación. El mecanismo conocido como Aprobación de Vehículos Individuales (IVA) permite que muchos de estos modelos entren en el país sin superar las rigurosas pruebas de seguridad exigidas por la Unión Europea y el Reino Unido para vehículos de pasajeros ordinarios.
Presión para la regulación
Ante la circulación de vehículos diseñados para las amplias autopistas de Norteamérica en centros históricos europeos, la presión sobre el gobierno está aumentando. Grupos medioambientales y de seguridad vial exigen que los líderes municipales adopten medidas de contención.
Entre las propuestas en discusión se encuentran la implantación de tarifas progresivas de aparcamiento, basadas en las dimensiones y el peso del vehículo, además de cerrar lagunas legales que facilitan la importación sin las adaptaciones de seguridad necesarias. El objetivo es desalentar el uso de estas enormes empresas en zonas densamente pobladas, mitigando los riesgos para la seguridad pública y las infraestructuras.
