Los altos precios del combustible provocan un aumento de los robos destructivos de los depósitos de vehículos
Los sistemas modernos evitan la succión a través de la tobera, lo que lleva a los delincuentes a perforar en el fondo de los depósitos de combustible
Publicado el 23/04/2026 a las 06:00
Actualizado el 10/05/2026 a las 18:12
El aumento de los precios del combustible, causado por los recientes conflictos en Oriente Medio, ha generado un cambio en el comportamiento de los criminales. Con los vehículos modernos equipados con sistemas que previenen el robo tradicional por succión, los ladrones han adoptado una táctica agresiva: robar directamente de los depósitos de gasolina para extraer el líquido.
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En el pasado, el robo de combustible se hacía de forma más sencilla, introduciendo una manguera por la boquilla de llenado. Sin embargo, la ingeniería automovilística actual ha hecho que esta práctica sea casi imposible. Los coches modernos tienen boquillas estrechas y curvas, así como válvulas antisifón y deflectores que bloquean físicamente el acceso al interior del depósito.
Riesgos y prevención
La técnica adoptada consiste en perforar el fondo del depósito y dejar que el combustible se filtre dentro de un recipiente. Además de la pérdida, esto genera riesgos de incendio y situaciones peligrosas como fugas durante el repostaje. Aunque el seguro a todo riesgo suele cubrir estos daños, la tendencia es que surja un mercado para protectores metálicos de depósitos, siguiendo el ejemplo de lo que ya está ocurriendo con los robos de catalizadores.
La pérdida para el propietario
El método actual de robo es extremadamente destructivo para el coche y financieramente para la víctima. Los informes de talleres de reparación en Los Ángeles indican que los vehículos con depósitos pinchazos llegan semanalmente para reparación. El impacto en el bolsillo del propietario es desproporcionado respecto al beneficio del ladrón: en un caso registrado en Estados Unidos, el delincuente solo tomó 25 dólares estadounidenses (unos R$ 126) en gasolina, pero causó daños superiores a 2.000 US$ (unos R$ 10.100).
