Un defecto en el sensor provoca retrocesos repentinos y amplía la crisis de calidad de la marca, que ya ha acumulado casi 10 millones de vehículos retirados en 2026
Ford ha retirado oficialmente aproximadamente 1,4 millones de camionetas F-150 en Estados Unidos para una retirada masiva. El anuncio llega en un momento de presión crítica para el fabricante, consolidando 2026 como el año con el mayor volumen de retiradas en su historia, superando las tasas negativas registradas en 2025.
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El defecto fue detectado tras una investigación de un año realizada por la NHTSA, la agencia responsable de la seguridad vial en Estados Unidos. El problema afecta a las unidades fabricadas entre 2015 y 2017 equipadas con la transmisión 6R80. Según el informe técnico, la degradación de las conexiones eléctricas por el calor y la vibración interrumpe la comunicación entre el sensor de velocidad de transmisión y el módulo de control del tren motriz.
En la práctica, el fallo provoca reducciones repentinas e involuntarias en la segunda marcha, independientemente de la velocidad o de la orden del conductor. El riesgo de accidentes es alto, con al menos una colisión y dos heridos ya reportados. La solución propuesta por el fabricante consiste en una actualización de software para asegurar que el vehículo no obligue a reducir la señal en caso de pérdida de señal del sensor.
El escenario para Ford es alarmante: solo en los primeros cuatro meses de 2026, la marca ya ha retirado casi 10 millones de vehículos. Hasta marzo, el volumen de retiradas de la empresa era tres veces mayor que el de sus principales competidores. La recurrencia resultó en una multa de 165 millones de dólares estadounidenses (unos 833,2 millones de R$) impuesta por la NHTSA, además de la imposición de un seguimiento independiente de sus procesos.
Los costes de garantía, que superan los 4.000 millones de dólares estadounidenses (20.2000 millones de R$) anuales, comprometen los márgenes de beneficio necesarios para la transición energética. El CEO Jim Farley calificó los episodios como “heridas autoinfligidas”.