Las fallas en los protocolos de bloqueo remoto están asociadas a muertes en las autopistas; Los expertos exigen una regulación urgente para el sector
La tecnología de cierre remoto, ampliamente adoptada en el transporte de carga en Brasil para frenar el robo, se ha convertido en el centro del debate sobre la seguridad vial tras una serie de accidentes graves. Aunque permite la monitorización en tiempo real e interrumpir el tráfico en caso de delito sospechoso, la activación de estos dispositivos en vehículos en movimiento se ha asociado con fallecimientos recientes en carreteras federales.
Según Conexão Tocantins, encuestas preliminares del sector indican que al menos 17 muertes podrían estar relacionadas con el uso inapropiado de estos sistemas de seguridad. El caso con mayor repercusión ocurrió en la BR-116, en Curitiba, cuando el bloqueo de un camión precedió a una colisión con una furgoneta que transportaba a 21 personas. El episodio expuso fallos críticos en los protocolos operativos de las empresas de monitorización y gestión de riesgos.
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La Unión Nacional de Cigüeñas (Sinaceg), que representa a unos 5.000 profesionales en el transporte de vehículos de cero kilómetros, reconoce la importancia de esta herramienta para la protección del patrimonio, pero advierte sobre los peligros de activarla sin criterios técnicos. La entidad sostiene que el bloqueo automático debe condicionarse a un análisis riguroso del contexto de la carretera para evitar maniobras repentinas e incontrolables.
Para José Ronaldo Marques da Silva, presidente de Sinaceg, la dependencia de algoritmos y la inteligencia artificial ha generado malinterpretaciones. Las fallas en telemetría pueden interpretar una pérdida momentánea de señal o una maniobra evasiva como un intento de robo, activando el bloqueo mecánico. Silva señala que el sistema no puede predecir las condiciones del tráfico alrededor del camión en el momento del corte de luz.
Ante las brechas regulatorias, el sector ahora aboga por la creación de normas que prohíban el bloqueo total del vehículo mientras está en movimiento. El objetivo es garantizar que la tecnología actúe como aliada de la seguridad de la propiedad sin comprometer la integridad física de los conductores y otros usuarios de las autopistas brasileñas. Los expertos refuerzan que la responsabilidad civil por incidentes causados por fallos tecnológicos aún carece de normas claras en el sistema legal nacional.