Cómo funciona la transmisión manual del nuevo Ferrari, que en realidad no es manual
El sistema Manuale By-Wire de 12Cilliri tiene palanca y pedal de embrague sin conexión física con la caja de cambios, que sigue siendo el DCT automatizado
Publicado el 07/07/2026 a las 09:00
Ferrari acaba de presentar una solución poco común para los puristas que echan de menos el tercer pedal en sus superdeportivos. El nuevo Ferrari 12Cilindri Manuale incorpora el llamado “Manuale By-Wire”, un sistema que, a pesar de incluir palanca de cambios y pedal de embrague, no cuenta con una caja de cambios manual convencional.

En la práctica, el nuevo sistema funciona como un traductor de comandos: ni la palanca ni el pedal del embrague tienen conexión mecánica con la transmisión. Cada movimiento realizado por el conductor se convierte instantáneamente en señales electrónicas, que envían órdenes a la conocida transmisión automática de doble embrague (DCT) de ocho velocidades del modelo. El conjunto mecánico, a su vez, permanece sin cambios: el motor V12 atmosférico de 6,5 litros sigue entregando 830 CV y subiendo revoluciones hasta unos estridentes 9.500 rpm.
El reto de la ingeniería de Maranello era crear una experiencia táctil fiel a lo que se espera de una transmisión manual. Para ello, el conjunto de palancas — que pesa unos 3,5 kg y está mecanizado a partir de un bloque sólido de acero de alta resistencia — utiliza sensores de efecto Hall y mecanismos mecánicos de resistencia, como muelles y tambores perfilados, que simulan el “clic” y el peso característicos de una palanca tradicional. Incluso hay un solenoide electromagnético que bloquea físicamente la palanca cuando la transmisión no permite cambiar de marcha. Según el fabricante, el ruido del mecanismo ha sido calibrado para reforzar la sensación de autenticidad, y la marcha atrás se activa como en los Ferrari clásicos: presionando la palanca hacia abajo y llevándola a la posición superior izquierda de la parrilla expuesta.

Del mismo modo, el pedal de embrague electrónico tiene un sistema de muelles, árboles de levas y rodillos que reproduce la curva de esfuerzo y el punto de corte, permitiendo incluso al conductor realizar el famoso “punta-tacco” — la técnica de aplicar el acelerador y el freno al mismo tiempo en las reducciones — o que, en caso de error de dosificación, El motor se va a apagar.
El modo manual actúa en las primeras seis marchas y en marcha atrás, solo puede activarse con el pedal del embrague y elimina por completo las mariposas detrás del volante, algo que no ocurría en un Ferrari desde hace muchos años. El sistema también permite que el coche funcione en modo automático convencional, o que el conductor preseleccione los cambios con la palanca — en este caso, el panel digital anticipa el efecto del cambio en la velocidad del motor. Queda por ver, solo con la prueba práctica, si esta compleja ingeniería es capaz de transmitir la misma conexión emocional que proporcionaban las transmisiones manuales tradicionales de antaño.
