El equipamiento instalado en Porto Alegre reduce el tiempo de recarga e inaugura un nuevo nivel de infraestructura eléctrica nacional
Brasil ha inaugurado su primer cargador público ultrarrápido para vehículos eléctricos con una potencia de hasta 480 kW. El equipo, instalado por la empresa Esquina do Futuro en Porto Alegre (RS), promete reducir drásticamente el tiempo de espera en las estaciones de carga y eleva el nivel de la infraestructura nacional de electromovilidad.
Para manejar dicha potencia, el vehículo debe contar con un robusto sistema eléctrico de 800 voltios. Este es el caso, por ejemplo, del Zeekr 7X: al recargar el SUV a 480 kW, el conductor ganará unos 300 km de autonomía en solo 13 minutos, según datos oficiales.
Con una inversión de aproximadamente R$ 1 millón, se desarrolló el cargador tipo HPC (High Power Charger) en colaboración con las empresas WEG y Tupi. Instalado en el recién creado Complexo do Futuro, en la Avenida Sertório, el sistema es capaz de abastecer hasta cuatro vehículos simultáneamente. La potencia suministrada supera con creces la capacidad de los tótems más potentes en funcionamiento en el país hasta la fecha, que suelen variar entre 150 kW y 350 kW.
Según los responsables del proyecto en Rio Grande do Sul, un coche eléctrico con tecnología compatible puede tener su batería recargada del 10% al 80% en solo 15 minutos. Sin embargo, la velocidad real en la bomba sigue chocando con las limitaciones técnicas de gran parte de la flota actual que circula por las calles brasileñas.
Esto se debe a que la mayoría de los modelos eléctricos vendidos hoy en día en el país soportan potencias de carga de corriente continua (CC) limitadas a un rango entre 80 kW y 200 kW. Solo los vehículos de gama alta, normalmente equipados con arquitecturas eléctricas modernas de 800 voltios, pueden absorber energía a mayores velocidades y aprovechar todo el potencial del nuevo equipo.
Incluso para los coches de menor cilindrada, la alta potencia del sistema aporta beneficios prácticos. El excedente de energía permite una mejor eficiencia operativa al dividir la carga entre varios vehículos al mismo tiempo, mitigando la formación de colas y aumentando la rotación en ciertos puntos.
La novedad en el Sur marca solo el primer paso en una escalada de poder. Se espera que la carrera por la infraestructura de carga se acelere en los próximos meses, ya que BYD ya ha confirmado la llegada a Brasil de superequipos de hasta 1,36 MW, desarrollados para adaptarse a la próxima generación de baterías.