Abrigos Bugatti W16 Mistral con porcelana alemana en una edición artesanal única
Último Bugatti con motor W16, el roadster recibe una versión única con piezas de porcelana alemana aplicadas a mano tanto en el interior como en el exterior del coche
Publicado el 02/07/2026 a las 12:00
Bugatti presentó otra de sus creaciones a medida y, una vez más, demostró que, para su audiencia, el cielo —y el presupuesto— no son el límite. El nuevo Bugatti W16 Mistral “Blanc Éternel” es un homenaje directo al icónico Veyron Grand Sport “L’Or Blanc”, de 2011, y retoma el uso de la porcelana como elemento estético. Desarrollado por la división de personalización Sur Mesure, el modelo es el resultado de la colaboración de la marca con la empresa alemana Königliche Porzellan-Manufaktur Berlin (KPM). La colaboración entre ambas marcas comenzó hace 15 años, precisamente con “L’Or Blanc”, en la que el actual director de diseño de Bugatti, Frank Heyl, trabajó personalmente.

A diferencia del Veyron que lo inspiró, el Mistral cambia líneas fluidas por un patrón geométrico. Las líneas negras que atraviesan la carrocería blanca se aplicaron a mano y reproducen la malla digital de superficies – el modelo fue diseñado íntegramente en un entorno virtual, sin modelo de arcilla – lo que le da al coche un aspecto que oscila entre lo tecnológico y lo casi esquelético. La porcelana, a su vez, no está en la estructura del chasis, sino en puntos de acabado estratégicos: el emblema EB, la tapa de combustible, las tapas de aceite y dos piezas incrustadas en la cubierta del motor, grabadas con el logotipo de KPM, el cetro real.

En el interior, el cuero blanco recibe el mismo tratamiento de líneas negras, mientras que las piezas que el conductor manipula frecuentemente —el selector de marchas, los botones de las ventanas, el reposabrazos de la consola y las rejillas de los altavoces— están hechas de porcelana. La comodidad de apoyar el codo sobre un material cerámico es debatible, pero la propuesta es, sin duda, estética, orientada a un coleccionismo extremo. Según KPM, cada pieza requiere un cálculo exhaustivo: la porcelana se encoge aproximadamente un 17% al cocer en el horno, y esta contracción debe anticiparse para que el componente encaje con precisión en el coche.

El ejemplo está basado en el Mistral, el último modelo de la marca que incorporó el colosal motor W16 — un cuatro turbos con 1.600 CV de potencia y 163 kgfm de par — antes de la transición de Bugatti a la era híbrida, inaugurada por el Tourbillon. Producido en solo 99 unidades, el Mistral “estándar” ya cuesta más de R$ 26 millones (5 millones de dólares estadounidenses); el precio del “Blanc Éternel”, un ejemplo único, no se ha revelado, pero se espera que sea aún más alto. Para acompañar el coche, KPM y Bugatti también crearon una colección de porcelana limitada a 1.000 piezas, con dos vasos inspirados en el proyecto.
