Con inversión multimillonaria, el fabricante japonés amplía la línea Corolla y apuesta por motores compatibles con hidrógeno y nuevos sistemas de seguridad
Toyota ha realizado oficialmente una inversión de 300.000 millones de yenes (aproximadamente 9.800 millones de R$) para la expansión de su capacidad productiva y la renovación global de su cartera. El plan estratégico contempla la construcción de tres nuevas unidades de fabricación y señala una ofensiva comercial centrada en los mercados emergentes. Sin embargo, el principal punto destacado de la inversión es el desarrollo de una variante sin precedentes de la Corolla Cross, que tendrá una configuración para siete pasajeros, según la agencia Nikkei.
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La estrategia del fabricante japonés para el nuevo SUV es similar a la adoptada por Jeep con los modelos Compass y Commander. Utilizando la plataforma TNGA-C con una distancia entre ejes extendida unos 15 centímetros, el vehículo alcanzará una longitud total cercana a los 4,65 metros y, de hecho, será una versión alargada del actual Corolla Cross. Sin embargo, se espera que la novedad también vaya acompañada de un rediseño de la gama, que seguirá el estilo ya impulsado por el Toyota RAV4.
Se espera que el futuro SUV debute primero en India, donde también se vende el Jeep Commander (bajo el nombre Meridian). Estará equipado con el sistema operativo Arene y la cuarta generación del paquete de seguridad Toyota Safety Sense, lo que permitirá actualizaciones remotas de software. En el conjunto mecánico, la arquitectura será compatible con los nuevos motores 1.5 y 2.0 desarrollados en colaboración con Subaru y Mazda. Estos motores están diseñados para funcionar con hidrógeno y biocombustibles, reforzando el objetivo de descarbonización de la marca. La electrificación sigue siendo una prioridad, con versiones híbridas enchufables que prometen una autonomía de hasta 100 km en modo puramente eléctrico.
Para el mercado brasileño, la llegada de la novedad no es más que especulación, pero podría ocurrir entre 2028 y 2029, un periodo que coincide con el nuevo ciclo de producción de la unidad de Porto Feliz (SP). La introducción de esta variante familiar amplía el público objetivo de Toyota en el país, ofreciendo versatilidad a las familias que buscan SUV de gama superior sin renunciar a la fiabilidad histórica asociada a la línea Corolla.