Previsto para su lanzamiento el 31 de marzo, el nuevo Freelander utilizará la plataforma T1X de Chery para ofrecer un híbrido enchufable más asequible
El icónico Land Rover Freelander, el vehículo utilitario deportivo que marcó los años 90, está a punto de regresar al mercado global, pero con una propuesta radicalmente diferente. El nuevo Freelander se presentará el 31 de marzo, marcando no solo la llegada de una nueva compañía eléctrica, sino también de una marca independiente centrada exclusivamente en vehículos electrificados. El cambio estratégico es el resultado de una empresa conjunta entre el británico Jaguar Land Rover (JLR) y el gigante chino Chery. El objetivo de la alianza es situar la nueva línea en un codiciado espacio intermedio: por encima de los modelos generalistas de Chery, pero con precios más asequibles que el tradicional lujo extremo de Land Rover.
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La base tecnológica de la nueva familia Freelander tendrá un marcado acento asiático. El primer modelo utilizará la versátil plataforma T1X de Chery, la misma arquitectura que ya equipaba vehículos conocidos por el público brasileño, como el CAOA Chery Tiggo 5x y el Jaecoo 7. La producción se concentrará en la fábrica de la asociación en China y el nuevo SUV llegará con una misión importante en la cartera del grupo: reemplazar de inmediato las líneas de montaje del Discovery Sport y el Range Rover Evoque, cuya producción finalizará definitivamente a finales de 2026.

Para su debut, la marca apostará por un conjunto mecánico híbrido enchufable, en línea con la fuerte demanda de electrificación en el mercado asiático. Desde un punto de vista estético, la nueva generación rompe con el pasado cuadrado y adopta una carrocería estilo coupé, tipo SUV, con proporciones dinámicas que incluso recuerdan al Porsche Macan. A pesar de las líneas modernas, el equipo de diseño de JLR promete mantener elementos robustos que rescaten el “espíritu original” y la atreviencia del coche lanzado en 1997.
La propuesta central es unir la practicidad del uso urbano con la capacidad de todoterreno, sin renunciar a la comodidad. A diferencia de su primera generación, el nuevo Freelander no contará con opciones de carrocería de tres puertas. Aunque el foco inicial de ventas es China, el consejo ya ha señalado que la nueva marca tiene un fuerte potencial de expansión y debería llegar a ser global, abriendo camino a otros continentes en los próximos años.