Los empleados informan de brotes de enfermedad y malas condiciones en el edificio corporativo de Stellantis; La agencia reguladora emitió recomendaciones al fabricante
Stellantis se enfrenta a una crisis interna de salud laboral tras el fin del régimen remoto en su sede en Norteamérica. Los empleados del complejo en Auburn Hills, Michigan (EE.UU.), han estado informando de un brote de problemas de salud que coinciden con el regreso obligatorio a las actividades presenciales, que se implementará completamente el 30 de marzo.
Las quejas describen un escenario grave, con informes de migrañas, vómitos, irritaciones cutáneas, trastornos digestivos y fatiga persistente. Según los trabajadores, las condiciones físicas del edificio incluyen presencia de polvo oscuro, roedores, un fuerte olor a moho y episodios de inundaciones en las instalaciones corporativas.
VÉASE TAMBIÉN:
El caso provocó una inspección por parte de MIOSHA (la agencia de seguridad laboral de Michigan), que comenzó en febrero y concluyó en abril. Aunque la agencia no ha impuesto multas ni sanciones al fabricante, ha emitido recomendaciones formales para mejorar la calidad del aire y medidas preventivas contra la proliferación de hongos.
La crisis coincide con el endurecimiento de la política laboral de Stellantis. Tras permitir flexibilidad, la empresa exigió la presencia de tres días a la semana a principios de 2025, evolucionando a trabajo presencial diario en marzo. Los representantes de la empresa indicaron que las quejas se intensificaron precisamente con la mayor ocupación del edificio.
En un comunicado, la portavoz Jodi Tinson afirmó que la salud y seguridad de los empleados son prioridades y que la empresa mantiene una vigilancia constante. Durante la encuesta, MIOSHA no encontró evidencia concluyente de riesgo inmediato, pero detectó conteos de esporas de moho ligeramente superiores a los niveles externos, lo que pone de manifiesto que no existen parámetros oficiales globales para los límites seguros de exposición.