Tras la resistencia pública, el fabricante italiano abandona el plan de vehículos totalmente a batería y se centrará en los híbridos enchufables para cumplir con las normas de la UE
Lamborghini ha decidido cancelar la producción de lo que sería su primer coche 100% eléctrico. El modelo, derivado del concepto Lanzador, estaba inicialmente programado para su lanzamiento en 2028. Sin embargo, la fuerte resistencia del público consumidor de alto nivel llevó a la empresa a revisar su estrategia de electrificación total.
Anunciado hace casi tres años, el proyecto simbolizó la entrada de la tradicional marca de superdeportivos en el mercado de vehículos alimentados exclusivamente por batería. Tras un aplazamiento previo hasta 2029, la alta dirección del fabricante decidió descartar la versión puramente eléctrica. La razón central es la falta de afinidad del público objetivo con los motores silenciosos.
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En una entrevista con el periódico británico The Sunday Times, el CEO de Lamborghini, Stephan Winkelmann, fue categórico al afirmar que el interés de los clientes en un “toro rabioso” sin el rugido tradicional de un motor V8 o V12 es prácticamente nulo. Según el ejecutivo, los vehículos eléctricos no ofrecen la conexión emocional ni la esencia cruda que exigen los compradores de la marca.

La definición del futuro de Lanzador no surgió de la noche a la mañana. La decisión requirió más de un año de evaluaciones internas y consultas con concesionarios. Para Winkelmann, apostar por coches totalmente eléctricos en este momento sería un “hobby caro” y financieramente irresponsable, ya que requiere una gran inversión con un rendimiento bajo e incierto.
A pesar del contratiempo, el proyecto Lanzador no fue archivado. Lamborghini planea lanzarlo como un vehículo híbrido enchufable antes de que acabe la década. La misma lógica se aplicará a la próxima generación de los Urus, asegurando un punto medio pragmático. De este modo, el fabricante busca equilibrar los requisitos regulatorios de descarbonización de la Unión Europea con la preservación de la identidad que la ha consagrado en el mercado.