Collector entregó los barrotes a la policía y se quedó sin recompensa; se informó que soldados iraquíes saquearon metal de Kuwait en 1990
El coleccionista británico Nick Mead, propietario de la empresa especializada en vehículos militares Tanks-a-Lot, protagonizó uno de los descubrimientos más lucrativos —y frustrantes— del mercado de antigüedades. Mientras restauraba un tanque Tipo 69, la versión china del soviético T-54, comprada en eBay por unos 35.000 euros (R$203.000), Mead encontró cinco lingotes de oro ocultos en el depósito de combustible. El tesoro, valorado en 2,5 millones de dólares, fue finalmente confiscado por las autoridades británicas.
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El vehículo blindado en cuestión pertenecía al ejército iraquí y fue capturado por tropas británicas durante la Guerra del Golfo (1990-1991). La hipótesis principal es que el oro fue saqueado del Banco Central de Kuwait durante la invasión iraquí y escondido en el depósito de combustible para transporte clandestino. El anterior vendedor, Joe Hewes, incluso realizó reparaciones mecánicas en el vehículo, pero nunca inspeccionó el depósito interno.

Cuando encontraron el metal sólido durante el desmontaje, Mead y su mecánico decidieron filmar el hallazgo y, poco después, contactaron con la policía de Northamptonshire. La advertencia estaba motivada legalmente: el temor a que intentar comerciar con oro sin origen pudiera resultar en cargos penales por recibir o blanquear dinero.
A pesar de la colaboración, el resultado fue desfavorable para el coleccionista. Los barrotes fueron incautados para investigación y retenidos por las autoridades para su eventual devolución al gobierno kuwaití. Sin recibir ningún tipo de compensación ni porcentaje de la cantidad encontrada, Nick Mead expresó públicamente su arrepentimiento por la forma en que manejó el caso, diciendo que se sentía “ingenuo”.
Aunque perdió los millones, Mead mantiene el Tipo 69 en su flota de más de 150 vehículos en Helmdon, Inglaterra. El tanque, ahora famoso por el episodio, sigue siendo la pieza más valiosa —y financieramente amarga— de la historia de su colección.