El acuerdo entre fabricantes de automóviles prevé el desarrollo conjunto de camionetas pickup y motores; La nueva generación de la compañía eléctrica de GM tendrá un cambio completo de plataforma
General Motors y Hyundai han unido fuerzas en una asociación estratégica que promete transformar la cartera de Chevrolet en Brasil. El fruto principal de este acuerdo será la próxima generación de la pickup S10, prevista para debutar en 2028. A diferencia de la actualización recién lanzada, que se centró en el diseño y la tecnología ya conocida, el nuevo modelo será un proyecto completamente nuevo, desarrollado para acomodar sistemas de electrificación.
Esta medida es una respuesta directa a la carrera por la eficiencia en el segmento de pickups medianas en América Latina. El memorando de entendimiento entre ambos fabricantes permite compartir tecnologías y costes, optimizar la competitividad ante el avance de las marcas chinas y la renovación de la competencia tradicional.
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El Toyota Hilux ya está probando versiones mild hybrid, mientras que el Ford Ranger avanza hacia una variante híbrida enchufable producida en Argentina. Según la página web de GM Authority, el futuro S10 debería adoptar inicialmente un sistema híbrido suave de 48V (MHEV) acoplado al motor turbodiésel, buscando reducir las emisiones sin sacrificar la capacidad de carga y el par requerido por el sector agrícola.
Además del motor, el proyecto prevé una plataforma modular que permitirá ajustes estructurales profundos, como el refuerzo del chasis y nuevas calibraciones de suspensión adaptadas a las carreteras de la región. La estrategia de mantener versiones de cabina única para los propietarios de flotas sigue en el radar, asegurando la versatilidad que ha sostenido las ventas del modelo durante décadas.
La cooperación binacional no debería limitarse a S10. El acuerdo allana el camino para el desarrollo de una nueva pastilla intermedia, sucesora de la actual Montana, que debería heredar las tecnologías de motor y conectividad de Hyundai. El objetivo es crear una economía de escala que permita a las marcas competir por el liderazgo del mercado con productos tecnológicamente superiores y costes de producción reducidos.