La inusual persecución de un vehículo robado provocó que decenas de coches rompieran semáforos, críticas en internet, un fugitivo a pie y un conductor en el hospital
Lo que debería ser la recuperación de un vehículo robado se convirtió en una escena inusual digna de un guion de acción por las calles de Recife (PE). El pasado viernes (15), un convoy formado por unos 40 coches eléctricos se saltó semáforos en rojo y cruzó la ciudad a gran velocidad en una verdadera caza de ladrones. La persecución, promovida por un grupo que se hace llamar “Halcones Eléctricos”, terminó de forma desastrosa: un atropellamiento de peatones, criminales huyendo y uno de los miembros del convoy de vigilantes abatido por error por la propia Policía Militar.
El episodio dio notoriedad al colectivo Pernambuco, que reúne a unos 70 conductores de aplicaciones que conducen vehículos eléctricos. La gran mayoría utiliza el modelo BYD Dolphin, que ha valido al grupo apodos irónicos en las redes sociales — como “Dolphin Gang” o “Dolphin Troop”. En internet, las acciones de los “halcones” también atrajeron críticas por la decisión de ignorar el seguro del vehículo y actuar como una fuerza policial paralela, poniendo en riesgo a civiles inocentes en las vías públicas.

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El caos comenzó cuando uno de los conductores fue entregado en el barrio de Torrões, en la Zona Oeste de la capital, Recife. Aprovechando el intercambio de ubicación en tiempo real, decenas de coches eléctricos se lanzaron a rescatar el automóvil blanco por su cuenta. La persecución duró aproximadamente 45 minutos y cruzó la ciudad hasta el barrio de Boa Viagem, en la Zona Sur.
Fue durante el intento de interceptación con el Batallón de Policía de Tráfico (BPTran) cuando la situación se descontroló. El volumen de vehículos idénticos a alta velocidad generaba desorientación táctica. Según Carlos Júnior, un conductor de aplicaciones de 22 años que iba en el convoy, los primeros ministros confundieron su coche con el de los criminales y dispararon sin ninguna orden de detención, alcanzándole en el arcén.
Los verdaderos ladrones solo abandonaron el vehículo tras perder el control y atropellar a un peatón en el borde de Pina, logrando escapar a pie. Ante la confusión y el saldo negativo de la operación amateur, la Secretaría de Defensa Social (SDS-PE) abrió una investigación para investigar la conducta policial. Mientras tanto, el grupo que provocó la búsqueda está lidiando con los daños: organizaron una recaudación de fondos online con el objetivo de recaudar 50 mil R$ para cubrir los daños del coche accidentado y los costes médicos del compañero disparado.
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