Según un miembro de la familia Neue Klasse, el sedán adopta una arquitectura de 800 voltios, un diseño futurista y una autonomía que prometen revolucionar el segmento
El BMW Serie 3, uno de los sedanes deportivos más icónicos del mundo, ha alcanzado la mayor revolución de su historia. Es el debut de la octava generación de la serie, que marca su transición definitiva a la era eléctrica con el debut del inédito BMW i3. Primer miembro de la nueva familia Neue Klasse, el vehículo representa no solo un salto tecnológico, sino una reinvención de la propia identidad de la marca bávara, que ahora apuesta por la conducción ágil, la digitalización extrema y la carga ultrarrápida.
VÉASE TAMBIÉN:

Con una longitud de 4,76 metros y una distancia entre ejes de 2,9 metros — algo más grande y dimensiones más imponentes que las de la generación actual — el sedán presenta proporciones marcadas por voladizos cortos y pasos de rueda desmontados. El diseño exterior adquiere un contorno limpio y futurista, acentuado por firmas de luz que redefinen la clásica parrilla de doble riñón. Faros delanteros y traseros, ahora estrechos y horizontales, casi se unen al centro, creando un efecto tridimensional impactante. El paquete opcional Iconic Glow añade contornos iluminados y animaciones únicas de bienvenida, mientras que los manillas empotradas aseguran una fluidez aerodinámica impecable.
En el interior, la ruptura con el pasado es aún más evidente. El i3 consolida una experiencia inmersiva a través del sistema Panoramic iDrive, que proyecta información esencial a lo largo de toda la base del parabrisas. El centro multimedia de 17,9″, ligeramente orientado hacia el conductor, concentra los controles del vehículo, complementado por un asistente inteligente con comandos en lenguaje natural. Toda la arquitectura electrónica es operada por el llamado “Corazón de la Alegría”, un superprocesador que gestiona desde la dinámica de conducción hasta la conducción semiautónoma de Nivel 2, con una respuesta hasta diez veces más rápida que los sistemas antiguos.

Bajo el suelo, el rendimiento promete mantener intacto el ADN deportivo. Impulsado por baterías de 108,7 kWh y una arquitectura de 800 voltios, el i3 aspira a alcanzar hasta 900 km de autonomía (ciclo WLTP). El soporte para cargadores de hasta 400 kW permite recuperar del 10% al 80% de la energía en tan solo 21 minutos. En las versiones confirmadas hasta ahora, el 40 xDrive y el 50 xDrive, ambos tienen dos motores y tracción total. El conjunto entrega hasta 469 CV y 65,8 kgfm, pasando de cero a 100 km/h en unos cuatro segundos. Además, el sistema de carga bidireccional transforma el coche en una fuente de energía móvil, capaz de suministrar dispositivos externos, hogares o incluso la red eléctrica local.
El nuevo BMW i3 ya ha sido confirmado para llegar a Brasil, y debería realizarse entre 2026 y 2027. El BMW iX3 — otro modelo de la Neue Klasse ya presentado — ya está realizando pruebas de homologación aquí.



























