Consulta 10 consejos básicos que los instructores y las autoescuelas a menudo no enseñan, pero que son fundamentales en la vida cotidiana
Tras obtener el Permiso Nacional de Conducir (CNH), los conductores recién licenciados a menudo se sienten perdidos o inseguros. Esto se debe a que, aunque el curso teórico y las clases prácticas son la base del tráfico, sigue siendo un recorte que no representa completamente las experiencias de quienes conducen a diario.
Es en la convivencia diaria y en la práctica con calles y autopistas donde surgen lecciones importantes que facilitan la vida a los conductores. Por eso, consulta 10 lecciones que todo conductor debería aprender para conducir de forma más segura, tranquila y responsable.
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Conocer los límites de velocidad es esencial, pero entender la razón de la instalación de radares en ciertos tramos también marca toda la diferencia. En general, se sitúan en puntos sensibles, como curvas peligrosas, zonas escolares y lugares con antecedentes de accidentes.
Las inspecciones en concesionarios o las visitas a talleres son importantes, pero hay precauciones básicas que puedes aprender y aplicar con frecuencia en tu coche. Son:
La mayoría de los conductores noveles no reciben orientación suficiente sobre cómo proceder en accidentes menores o emergencias. Es muy importante que sepas qué hacer en diferentes situaciones adversas.
En resumen, en casos sin víctimas, señala la ubicación y registra el hecho digitalmente; si los vehículos obstruyen, elimínalos para no recibir una multa. la carretera, si hay heridos, no muevas a los implicados y pide ayuda inmediatamente.
Si tu vehículo está asegurado, siempre ten anotado el número de contacto y de póliza de la aseguradora en tu teléfono móvil.
La pista mojada reduce el agarre de los neumáticos y aumenta la distancia de frenado. Además de reducir la velocidad, es importante usar la luz baja incluso durante el día y encender el aire acondicionado para evitar que las ventanas se empañen. En caso de lluvias muy intensas, evita pasar por zonas inundadas; lo ideal es encontrar un lugar más alto y seguro y esperar a que pase la tormenta.
El uso del freno motor contribuye a preservar los frenos convencionales y ofrece un mayor control del vehículo, especialmente en descensos.
El parpadeo de los faros puede servir como forma de comunicación en diversas circunstancias. Es importante estar atento para entender correctamente la señal, que puede ser una alerta de peligro, una solicitud de paso o un aviso de inspección por adelantado.
El uso de teléfonos móviles es una de las principales causas de distracciones y accidentes de tráfico, así que no acostumbres tenerlos a mano mientras conduces. Mantén siempre el dispositivo fuera de tu alcance, ponlo en modo “no molestar” o usa aplicaciones que bloqueen notificaciones mientras conduces.
Ten todos los documentos, especialmente el CNH y el CRLV, en formato digital. Esto facilita los enfoques e inspecciones, además de evitar que te presionen por haber olvidado el documento en casa.
Marcharse sin planificación aumenta el estrés y el riesgo de incidentes de tráfico. Siempre evalúa rutas alternativas, horas punta y condiciones de la carretera antes de salir para conducir de forma más segura.
Utiliza aplicaciones de navegación para seguir el ritmo del tráfico, pero mantén la atención en la carretera y no uses el móvil mientras conduces. El reflejo en el multimedia del vehículo o el soporte para el teléfono móvil ayudan a reducir las distracciones al conducir.
Los viajes largos provocan fatiga física y mental, reduciendo la capacidad de concentración. Así que no te arriesgues y haz pausas cada dos horas o cada 200 km conducidos. Estira, hidrátate y evita caminar largos tramos solo.