Errores en el mantenimiento del coche que cometes y ni siquiera sabías

Consulta mitos y verdades sobre el cuidado del vehículo, como poner agua en el radiador, funcionar en reserva y calentar el coche parado.

Errores simples en el mantenimiento del coche pueden ser costosos y generar riesgos de tráfico (Foto: Adobe Stock | AutoPapo)
Por Julia Vargas
Publicado el 08/04/2026 a las 10:00
Actualizado el 08/04/2026 a las 16:09

La conservación de un coche va mucho más allá de las visitas programadas al taller. En realidad, la longevidad del motor y la seguridad vial suelen verse comprometidas por fallos en el mantenimiento del automóvil que ocurren de forma rutinaria, a menudo alimentados por mitos o creencias antiguas que ya no se aplican a la tecnología automovilística actual.

El mantenimiento preventivo es un pilar de la seguridad vial y es esencial que se realice correctamente. Elementos como neumáticos desgastados, fallos en el sistema de frenos o problemas de visibilidad son factores decisivos para la ocurrencia de accidentes, que podrían evitarse con revisiones rápidas.

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En este artículo puedes ver cinco errores sencillos que muchos conductores aún cometen y los procedimientos correctos para cada situación.

1. El agua del grifo en el sistema de refrigeración puede sacrificar tu motor

Un error persistente es el uso de agua del grifo para rellenar el radiador. Aunque parece una solución práctica, la presencia de minerales en el agua tratada acelera la corrosión interna y la acumulación de sedimentos. Para evitar daños graves en el motor y garantizar un control térmico óptimo, es esencial utilizar el fluido específico (etilenglicol), que protege los componentes metálicos contra la oxidación. Y, por supuesto, no olvides comprobar el nivel de forma rutinaria y también el tiempo de cambio, según lo que determine el manual del propietario.

2. Los aditivos para combustible hacen buena limpieza, pero no resuelven tu vida

En cuanto a los aditivos para el rendimiento, se debe tener precaución. Cuando se certifican y aplican conforme a las normas, estos productos son eficaces como detergentes y dispersantes para prevenir la oxidación y la acumulación de residuos. Sin embargo, los expertos advierten contra el uso de aditivos que prometen aumentar la potencia y contienen óxido de hierro, que dañan objetos como velas y catalizadores. La regla de oro es seguir siempre las especificaciones del manual del fabricante.

3. Calentar el motor con un coche parado es una pérdida de tiempo

Dejar el coche encendido y detenerse varios minutos antes de irse es un hábito obsoleto. Gracias a la inyección electrónica, los motores modernos funcionan de forma eficiente desde el primer momento.

  • La recomendación actual: arranca el vehículo, déjalo funcionar unos segundos (para que el lubricante circule a las partes superiores del motor) y arranca el movimiento suavemente. No hay aceleraciones bruscas, ya que esto puede causar fricción innecesaria entre las partes móviles.
  • Evitar aceleraciones bruscas mientras el motor busca su temperatura de trabajo ideal durante el movimiento también evita el consumo innecesario, además de evitar emisiones en el momento de menor eficiencia del bloque.

4. ¿Conducir un coche “solo en el olor” es una pérdida sin duda?

Mantener el nivel de combustible constantemente bajo es una práctica arriesgada que va más allá del miedo a la rotura en seco. Existe consenso en que funcionar en reserva puede sobrecalentarse y dañar la bomba de combustible. Esto es un mito, porque la regulación de la temperatura de la bomba ocurre con el paso del líquido a través de ella. Pero siempre existe el riesgo de que se depositen impurezas por succión en el fondo del tanque, dañando el suministro de energía del motor y culminando en una visita prematura al taller.

5. Cambiar los filtros debe requerir un mantenimiento frecuente

Muchas personas tienen la costumbre de alargar el cambio de filtros. Sin embargo, la sustitución de los filtros (aire, aceite, cabina y combustible) debe seguir estrictamente el calendario de plazos y kilometrajes, independientemente del aspecto visual de las piezas.

  • Filtros de aire antiguos: Llenos de polvo, el flujo de aire hacia las cámaras de combustión se ve comprometido y el centro electrónico intenta compensar aumentando la inyección de combustible, lo que resulta en un mayor consumo.
  • Desgaste del aceite viejo: Hay quienes cambian el lubricante, pero no han cambiado el filtro. Además de mezclar aceite viejo con el nuevo, la pieza antigua no es capaz de retener impurezas que pueden hacer ineficiente la lubricación y acelerar problemas graves del motor.
  • ¿Filtro de habitáculo?: Así es, tu coche tiene un filtro que retiene impurezas que el sistema de refrigeración absorbe. Además del polvo, el filtro también retiene la humedad, lo que acelera la proliferación de bacterias y ácaros, lo que puede causar daños a la salud. La calidad del aire en la cabina depende directamente de la integridad del filtro de la cabina.
  • Filtro de combustible: Mucha gente olvida esta parte que está oculta bajo el suelo, cerca del depósito de combustible (en algunos coches dentro del depósito). Es responsable de que los residuos no lleguen a las toberas de los inyectores y a las cámaras de combustión, lo que puede comprometer el funcionamiento del motor. Pero cuando envejecen y acumulan suciedad, dificultan la alimentación y el resultado es un aumento del consumo. Sigue la recomendación de cambio establecida en el manual.
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