BYD y Alexandre Baldy demandan a AutoPapo; Boris Feldman denuncia los intentos de censura y tácticas agresivas sin precedentes en sus 60 años de periodismo
BYD y su vicepresidente Alexandre Baldy presentaron una demanda contra AutoPapo por un artículo publicado el 03/12/2025: el vicepresidente brasileño de BYD niega el origen chino de la marca. Antes, tanto el fabricante como el ejecutivo, mediante una notificación extrajudicial, intentaron censurar el trabajo de la prensa exigiendo que se retirara este contenido.
La postura de BYD y Baldy rompe un paradigma en la prensa automovilística. El editor de AutoPapo, el periodista e ingeniero Boris Feldman, recuerda que, en 60 años de experiencia en el sector, nunca había vivido una situación así.
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“Mi historia está guiada por la protección al consumidor. Los artículos que publico yo ya han paralizado las ventas de coches nuevos y, aun así, nunca he sufrido ningún intento de censura e intimidación como esta”, dice categóricamente Boris Feldman.
Quienes siguen las noticias del sector automovilístico ya saben que utilizar los tribunales para intentar controlar el trabajo periodístico es una práctica ya adoptada por BYD en China. El propio director de comunicación del fabricante en Brasil, Pablo Toledo, compartió en su perfil de LinkedIn una publicación en la que celebra la práctica con entusiasmo y deja claro que están dispuestos a usar los tribunales brasileños para regular lo que es conveniente para estar en los medios.
Curiosamente, mientras el jefe del departamento de comunicación y sus directivos se ponen en el ‘auge’ y en el papel de defensores del pueblo queriendo regular lo que publica la prensa, la táctica es la opuesta cuando quieren defender los intereses de BYD, con comunicados y contenidos en redes sociales atacando de forma virulenta.
El propio Boris Feldman fue víctima de una publicación ofensiva —apelando al edadismo— sobre el perfil personal de uno de los jefes del departamento de Relaciones Públicas del fabricante chino, eliminada ante las consecuencias negativas.
No solo los periodistas están en la mira del departamento de relaciones públicas de BYD: los propios competidores y sus directivos son blanco de ataques a través de redes sociales, que son respaldados por influencers patrocinados por esta y medios que solo buscan una audiencia “clickbait”.

Quizá apoyada por su gran poder financiero, BYD quiere parecer disruptiva en sus acciones y no teme romper las normas. En el Salón del Automóvil de São Paulo el año pasado, el fabricante incumplió las normas establecidas por la organización del evento y promovió el lanzamiento de un nuevo modelo, además de celebrar un evento en un día abierto al público.
Es importante que los líderes de BYD, especialmente en el ámbito de Relaciones Públicas, recuerden, como periodistas que fueron, la famosa frase de Millôr Fernandes: “El periodismo es oposición, el resto es un almacén de productos secos y húmedos”.