Un espacio libre no estándar puede causar pérdida de rendimiento, aumento del consumo e incluso daños internos en el motor de la motocicleta
En el momento de la revisión, es común que el propietario del vehículo tenga grandes preocupaciones sobre cambiar el aceite; al fin y al cabo, él es el principal responsable de mantener el motor funcionando correctamente. Sin embargo, aquí también es donde muchos olvidan o no prestan atención a las otras necesidades de una hélice. La regulación de válvulas es uno de esos mantenimientos que se dejan de lado y puede ser caro.
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El ajuste de válvulas en motocicletas también es importante para el correcto funcionamiento del motor y, por tanto, debe seguirse según el manual. Es común que la mayoría de los modelos comerciales necesiten este servicio cada 5 mil o 6 mil km, aunque algunos pueden alcanzar intervalos de 10 a 12 mil km.
La gran mayoría de las motocicletas tienen dos válvulas en la parte superior del motor: la válvula de admisión y la válvula de escape.

La válvula de admisión, que normalmente se encuentra cerca de la admisión del motor, es responsable de permitir que la mezcla aire/combustible entre en el interior del cilindro, llevando los elementos al lugar de combustión.
Tras esta entrada de la mezcla y la combustión de los elementos, es la válvula de escape la que entra en acción. Tiene la función de liberar los gases resultantes de la combustión, asegurando que el ciclo del motor se repita correctamente.
Cuando esta separación se desvía del estándar de fábrica, es necesario ajustar. En el momento de la verificación, el técnico en cuestión utiliza un “calibrador de espacio”, una herramienta que tiene la medida exacta para medir el espacio entre las válvulas y el control. Con las aspas, comprobará si el espacio libre es correcto o no.

Si no, es necesario un segundo paso: el ajuste de válvulas. El procedimiento puede variar según el diseño del motor, y puede realizarse mediante tornillos y tuercas de bloqueo o mediante pastillas calibradas, lo que requiere mayor precisión y, en algunos casos, desmontaje parcial del conjunto. El mantenimiento no suele ser complicado y, en menos de 1 hora, el modelo puede volver a funcionar.

Ignorar el ajuste de válvulas puede causar daños directos al funcionamiento y durabilidad del motor. Cuando la holgura es mayor de la especificada, se pierde eficiencia en la apertura de las válvulas, lo que resulta en una caída en el rendimiento, un funcionamiento irregular y un aumento del ruido mecánico.
Cuando la diferencia es menor de la recomendada, el riesgo es aún mayor. La válvula puede no cerrarse completamente, comprometiendo el sellado de la cámara de combustión, aumentando la temperatura del componente y favoreciendo el desgaste acelerado de la válvula y su asiento. En casos extremos, esto puede provocar quemaduras de válvulas y la necesidad de reparaciones más complejas y costosas, como el desgaste de la cabeza superior del motor.
La regulación no estándar puede causar dificultades para arrancar, aumentar el consumo de combustible e incluso fallos, especialmente con un motor caliente. Para evitar esto, es esencial una revisión y mantenimiento correctos.