En una estrategia para frenar marcas como BYD y GWM, el fabricante alemán se centrará en los híbridos nacionales y traerá modelos puramente eléctricos desde su base en China
Volkswagen está considerando adoptar una estrategia pragmática para hacer frente a la ofensiva de las marcas asiáticas en América Latina: la importación directa de vehículos eléctricos fabricados en China. El plan, presentado por Alexander Seitz, presidente de la región del fabricante de automóviles, se basa en la comprensión de que el mercado latinoamericano aún carece de la escala industrial necesaria para sostener la producción local de modelos 100% alimentados por batería.
Durante el Volkswagen Road Show Perú, celebrado esta semana en Lima, Seitz fue contundente al refutar las promesas de una nacionalización acelerada de los vehículos eléctricos. “Cuando hablamos de un vehículo eléctrico que depende al 100% de la batería, nadie tiene la escala para localizar. Quien diga que lo ha hecho, miente, está haciendo un engaño”, dijo el ejecutivo, según Motor1. Para él, la viabilidad económica de una cadena regional de montaje para estos modelos es inexistente en el escenario actual.
VÉASE TAMBIÉN:

La alternativa diseñada por el cuartel general alemán implica una clara división de esfuerzos. Aunque los modelos puramente eléctricos deberían llegar listos desde puertos chinos, la producción en las unidades latinoamericanas —especialmente Brasil— se centrará en vehículos híbridos y híbridos enchufables.
Sin embargo, esta estrategia de hibridación local no abandonará la tecnología del país asiático. Seitz, que viaja a Shanghái cada dos meses para organizar proyectos, explicó que componentes críticos como módulos de baterías y sistemas de gestión electrónica serán suministrados por la operación china para equipar los coches ensamblados regionalmente. El objetivo central es reducir costes y aprovechar el liderazgo global de China en el sector.
Esta medida llega en un momento de presión sin precedentes por parte de fabricantes como BYD y GWM, que lideran las ventas electrificadas en el mercado brasileño. Al admitir la importación de modelos chinos, Volkswagen busca agilidad para no perder cuota de mercado mientras la infraestructura de electrificación madura. Según el ejecutivo, el enfoque en los híbridos garantiza un volumen industrial inmediato, manteniendo la electricidad pura como producto de nicho hasta que la demanda regional justifique nuevas inversiones.