Ante el bloqueo y la falta de gasolina, el mecánico transforma el coche con piezas desechables en un gasificador móvil; la tecnología se remonta a la Segunda Guerra Mundial
Ante la crisis de suministros y el bloqueo petrolero que afectaba a Cuba, el mecánico Juan Carlos Pino encontró una alternativa ingeniosa para mantener su vehículo en marcha: adaptó un Polski Fiat de 1980 para alimentarlo con carbón vegetal. La solución casera, basada en tecnologías del siglo XX, evita la escasez de gasolina convirtiendo el coche en un gasificador móvil.
El modelo utilizado, una versión producida bajo licencia en Polonia del clásico Fiat 126, tenía la tapa trasera del motor retirada para albergar la invención. En pruebas recientes, el vehículo adaptado recorrió 85 kilómetros y alcanzó una velocidad máxima de 70 km/h, un rendimiento considerado satisfactorio frente a la parálisis impuesta por la falta de combustible en la isla.
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Lejos de depender de componentes de alta gama, el sistema trasero del vehículo se construyó íntegramente con materiales de desecho. La cámara principal de combustión consiste en un antiguo cilindro de gas propano, herméticamente sellado con la tapa de un transformador eléctrico. El sistema de filtración, crucial para evitar que las impurezas llegaran al motor, se improvisó con un galón de leche de acero inoxidable lleno de ropa vieja.
La mecánica se basa en el principio de gasificación. El carbón arde en la cámara y genera monóxido de carbono. Inicialmente, un ventilador eléctrico fuerza este gas a través de una cámara de refrigeración y el filtro hasta llegar al carburador, donde se mezcla con el aire para alimentar el motor, igual que haría el vapor de gasolina. En cuanto el motor alcanza la rotación continua, el vacío generado por los cilindros comienza a extraer el gas, eliminando el uso del soplador.
A pesar de llamar la atención en las calles hoy en día, la tecnología no es sin precedentes. El uso de gasógenos acoplados a automóviles se volvió extremadamente común en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, un periodo también marcado por un severo racionamiento.