El flagrante en BR-158 revela una combinación de infracciones: además de la 'solución' para el viento, el conductor tenía pendiente una prueba toxicológica y más
La Policía Federal de Carreteras (PRF) detectó, el pasado martes (30), una situación inusual y un grave riesgo para la seguridad vial en la autopista BR-158, cerca de Paranaíba, en la región oriental de Mato Grosso do Sul. Un conductor fue interceptado conduciendo un autobús sin parabrisas delantero y, para protegerse del viento y los escombros en la carretera, llevaba un casco de motocicleta.
El enfoque se llevó a cabo en el contexto de la Operación Rodovida — una acción nacional de la PRF destinada a reducir los accidentes durante las festividades de fin de año. Según los agentes que llevaron a cabo el acto, el vehículo de transporte de pasajeros se encontraba en un estado precario de conservación. Esto se debe a que, además de la ausencia de la ventana delantera y los daños en la carrocería derivados de una colisión previa, el autobús circulaba con neumáticos desgastados y el tacógrafo — equipo obligatorio para registrar la velocidad y el descanso — estaba inoperativo.
La situación del conductor agravó el escenario de irregularidades: la inspección concluyó que el hombre tenía el Carné Nacional de Conducir (CNH) caducado y se le exigían pruebas toxicológicas pendientes para conductores profesionales.
En un acuerdo a la policía, el conductor afirmó haber comprado el vehículo a través de internet en el municipio de Jaciara (MT). El destino final del viaje sería Barueri, en el Gran São Paulo. Justificó la decisión de viajar bajo esas condiciones debido al alto coste de contratar un servicio de grúa que realizara el transporte entre ambos estados.
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Ante el riesgo inminente, el autobús fue incautado y llevado al patio de la corporación. El conductor fue multado por las diversas infracciones de tráfico acumuladas y liberado tras los procedimientos administrativos. La PRF advirtió que la combinación de fallos mecánicos y documentales en vehículos grandes aumenta drásticamente la probabilidad de tragedias en las carreteras federales.