Mediante electrólisis, Porsche planea convertir el agua del depósito de la lavadora en hidrógeno para calentar el catalizador y reducir las emisiones
Porsche ha presentado una patente que utiliza líquido limpiaparabrisas para generar hidrógeno, buscando hacer el motor del 911 más eficiente frente a las estrictas normas Euro 7. La tecnología adapta el dispositivo de electrólisis del siglo XIX de Hoffmann para convertir el agua del depósito del limpiaparabrisas en combustible bajo demanda. El sistema genera la gasolina en pequeñas cantidades según sea necesario, lo que elimina la necesidad de instalar un depósito de almacenamiento dedicado y pesado en el deportivo.
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El objetivo central de la patente es abordar la ineficiencia del catalizador en las primeras etapas del funcionamiento del motor. El hidrógeno generado ayuda al calentamiento rápido del sistema incluso antes de la ignición, permitiendo que el catalizador alcance su máxima eficiencia de filtración mucho antes. La gasolina se inyecta justo después del turbocompresor, con control individual por cilindro, asegurando una mayor combustión y evitando riesgos de encendido no deseado.






Este método de inyección preciso es clave para mantener el rendimiento característico de la marca mientras se reducen drásticamente las emisiones contaminantes. Porsche invierte simultáneamente en combustibles sintéticos e hidrógeno para prolongar la vida útil de sus motores de combustión en configuraciones híbridas. Aunque el registro de la patente no confirma la producción en masa, sí revela el esfuerzo del fabricante por posponer la electrificación total de sus iconos. La viabilidad técnica final aún depende de las pruebas sobre cómo reaccionará el sistema a la mezcla de agua con detergentes y los costes.