La medida para actualizar la prueba unifica las normas nacionales, permite la transmisión automática y extingue la falla inmediata por 'dejar que el coche se apague'
La Secretaría Nacional de Tráfico (Senatran) oficializó, a través del nuevo Manual Brasileño de Exámenes de Conducción de Vehículos, el fin de la baliza como una etapa aislada y eliminatoria para obtener el Carné Nacional de Conducir (CNH). La medida, válida para todo el territorio nacional, forma parte de un paquete de cambios que incluye la liberación de coches con transmisión automática y la flexibilidad del sistema de puntuación, cuyo límite de tolerancia subió de tres a diez puntos.
Según la agencia, el objetivo es poner fin al “ritual mecánico” de los exámenes actuales. La maniobra de aparcamiento sigue existiendo, pero solo será necesaria al final del recorrido en vías públicas, como una acción natural de detención, sin el rigor milimétrico ni la presión psicológica de la etapa cerrada entre conos.
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El nuevo texto prioriza la evaluación del candidato en situaciones reales de tráfico. Los examinadores se centrarán en la capacidad de leer el entorno, tomar decisiones y convivir con seguridad con peatones y ciclistas, en detrimento de la repetición de los movimientos memorizados.
El criterio de fallo también se suavizó. Las infracciones que no suponen un riesgo directo para la seguridad, como “dejar que el motor se apague”, ya no provocan eliminación automática. Ahora, los errores se cuentan en un nuevo techo de diez puntos. La interrupción inmediata del examen se limitará a los casos en los que el evaluador identifique una falta total de control sobre el vehículo o una falta emocional de control que comprometa la seguridad vial.
Otra antigua demanda que cumple con el manual es el permiso oficial para el uso de vehículos con transmisión automática en el examen práctico. El cambio reconoce la evolución de la flota brasileña y elimina la obligación de dominar el embrague para quienes pretenden conducir solo vehículos sin pedal izquierdo.
“Queremos menos escenificación y más realidad”, resumió el secretario nacional de Tráfico, Adrualdo Catão, sobre la filosofía del nuevo documento. La implementación de las normas estará supervisada por el Detrans estatal, que debe adaptar sus procedimientos para garantizar que las autoescuelas preparen a los nuevos conductores para el tráfico real, y no solo para aprobar la prueba.