BYD ofrece cambiar el nombre del estadio de São Paulo, repitiendo un juego de palabras del actual titular de los derechos; El pago sería mucho más alto que el actual
BYD ha iniciado consultas preliminares con la junta directiva del São Paulo Futebol Clube para evaluar la viabilidad de hacerse cargo de los derechos de denominación del estadio Morumbi, según informó UOL. La medida, confirmada por fuentes vinculadas a la cumbre tricolor, se produce en medio de la agresiva estrategia de expansión del fabricante en Brasil y podría dar lugar a que el estadio cambie su nombre a MorumBYD — siguiendo el apodo MorumBis, que actualmente se adopta.
El movimiento de la empresa asiática pone en perspectiva el contrato actual del club con Mondelez, propietaria de la marca de chocolate BIS. Firmado a principios de 2024, el acuerdo actual es válido por tres años y genera aproximadamente 75 millones de R$ (unos 25 millones de R$ al año) a las arcas de São Paulo. Aunque la asociación actual se considera un éxito en marketing y compromiso, la contribución financiera prevista por BYD podría superar significativamente los valores actuales.
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El interés de BYD no es aislado. El fabricante, que recientemente inauguró su operación industrial en Camaçari (BA), ha utilizado el deporte como un escaparate global, patrocinando eventos de gran envergadura como la Eurocopa y la Copa América. En el contexto brasileño, Morumbi es considerado un activo estratégico debido a su visibilidad en la capital, São Paulo, y al proyecto de modernización y renovación del estadio previsto para los próximos años.
La junta de São Paulo, encabezada por el presidente Julio Casares, mantiene la prudencia pública sobre el tema. Los interlocutores del club señalan que existe un compromiso contractual, ético y legal con Mondelez, pero admiten que las investigaciones sobre multinacionales de este tamaño se consideran una prioridad en la agenda de nuevos negocios.
Si la negociación avanza, São Paulo se consolidaría como uno de los mayores coleccionistas con propiedades comerciales de estadios del país, igualándose con los acuerdos de rivales como Palmeiras (Allianz Parque) y Corinthians (Neo Química Arena), cuyos contratos de derechos de nombre orbitan altos niveles financieros.