La reestructuración de la marca de lujo del grupo Geely tiene como objetivo eliminar intermediarios y centrarse en una red de concesionarios premium en el mercado nacional
El fabricante chino de vehículos eléctricos de lujo Zeekr cambió su estructura operativa en Brasil este abril. La empresa puso fin al modelo de gestión compartida con el Grupo Gandini, iniciado a finales de 2024, para convertirse en una filial de propiedad total de la empresa matriz china. La centralización busca alinear la estrategia nacional con las directrices globales del grupo Geely, propietario de Zeekr, Volvo, Smart y Lotus, entre otros. La idea es eliminar intermediarios para proporcionar mayor agilidad logística y comercial a la rama brasileña.
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Bajo la nueva configuración, Diego Borghi fue nombrado CEO de Zeekr Brasil. Con experiencia previa como director de ventas para América Latina, Borghi reporta ahora directamente a la sede central en Hangzhou, China. El cambio pretende garantizar que las contribuciones financieras y la definición de la cartera de productos se produzcan sin los obstáculos de la gestión externalizada, permitiendo una respuesta más rápida a las demandas de un mercado en crecimiento.

Entre las prioridades de la nueva dirección está la reformulación de la red de concesionarios: la marca pretende desvincularse de los grupos que operan marcas generalistas para buscar asociaciones exclusivas con grandes conglomerados del segmento de lujo. El objetivo es establecer puntos de venta certificados que ofrezcan soporte técnico especializado y servicios postventa compatibles con el billete medio de los modelos.
La reestructuración precede al lanzamiento de modelos de alto rendimiento en el mercado nacional, como el familiar eléctrico Zeekr 007 GT, según QUATRO RODAS. En la gama alta, el vehículo entrega 645 CV de potencia y tracción total, utilizando la plataforma SEA para optimizar el centro de gravedad.
Además del rendimiento técnico, el fabricante se centra en expandir la capilaridad en mercados estratégicos, como São Paulo, Río de Janeiro y Brasilia, estructurando centros de distribución de piezas para reducir el tiempo de mantenimiento y consolidar la fiabilidad de la marca entre los consumidores brasileños.