La furgoneta eléctrica Leapmotor D99 utiliza una arquitectura de 1000V y baterías CATL para ofrecer hasta 720 km de autonomía
Leapmotor, un fabricante chino que opera en colaboración global con Stellantis (incluido Brasil), presentó oficialmente el D99. El modelo marca la entrada de la compañía en el segmento de monovolúmenes y apuesta por una sólida ficha técnica para desafiar a sus rivales consolidados. Más que una furgoneta familiar, la D99 presenta una nueva arquitectura eléctrica de alta tensión y baterías de larga autonomía, posicionándose como una alternativa tecnológica a los SUV tradicionales.
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El diseño visual de la D99 rompe con el formato estrictamente «caja» típico de las furgonetas comerciales. Bajo la filosofía de diseño «Tech-Nature 2.0», el modelo adopta un perfil aerodinámico con un frontal corto y un parabrisas inclinado, con el objetivo de reducir la resistencia y mejorar el consumo energético.
El acabado exterior prioriza la fluidez: las columnas oscurecidas crean el efecto de un techo flotante, mientras que los tiradores y ventanas retráctiles al ras de la carrocería ‘limpian’ el aspecto lateral. Con una longitud de 5,20 metros y una distancia entre ejes de 3,12 metros, el vehículo ofrece una configuración interior de seis plazas (2+2+2), centrada en la comodidad de los ocupantes.
En la parte trasera, destaca una barra LED continua con miles de puntos de luz. El paquete tecnológico incluye un sensor LiDAR en el techo y procesadores Qualcomm Snapdragon 8797, que preparan el vehículo para funciones avanzadas de conducción autónoma y gestión inteligente de la cabina.

Leapmotor ofrece dos trenes motrizes distintos. La versión puramente eléctrica (BEV) utiliza una plataforma moderna de 1.000 V (superior a los 800 V comunes en el segmento premium), equipada con una batería CATL de 115 kWh. Según la marca, esta configuración permite una autonomía de 720 km (ciclo CLTC) y soporta carga ultra rápida 5C, capaz de recuperar 500 km de autonomía en solo 10 minutos.
















La variante de autonomía extendida (EREV) combina un motor turbo de 1,5 kg (que actúa únicamente como generador) con una batería de 80,3 kWh, una capacidad superior a la de muchos coches 100% eléctricos. Esto garantiza 500 km de tiempo de conducción puramente eléctrico y una autonomía total estimada de 1.300 km. La colaboración con Stellantis debería facilitar la exportación del modelo a mercados fuera de China, ampliando la competencia en el sector de las familias de lujo.