Las manzanas de Jersey están dispuestas en zigzag para bloquear camiones y vehículos que huyen sin paralizar la rutina de los peatones en Fazendinha
La Policía Militar del Estado de Río de Janeiro comenzó la instalación de barreras de hormigón —conocidas como bloques de Jersey— en los accesos a la comunidad de Fazendinha, en el Complejo do Alemão, al norte de la capital de Río de Janeiro. La medida, según O Globo, tiene como principal objetivo dificultar la logística del crimen organizado, dificultando la entrada de vehículos de pasajeros robados y, sobre todo, de camiones de carga en la región.
Para garantizar la eficacia de la táctica sin paralizar la vida diaria de los residentes, la ingeniería adoptada por la corporación organizó las estructuras en un formato en zigzag. Este diseño obliga a una reducción drástica de velocidad y evita el paso de vehículos o coches grandes a alta velocidad, pero preserva la libre circulación de peatones, ciclistas y motoristas.
VÉASE TAMBIÉN:
La expansión de la táctica a Alemão es una respuesta directa a los resultados operativos obtenidos en Complexo da Maré. Allí, la instalación de bloqueos similares en 12 caminos de acceso generó una caída significativa en las tasas de criminalidad entre 2024 y 2025. Datos oficiales del Instituto de Seguridad Pública (ISP) indican que los robos de carga cayeron un 36%, mientras que los robos de vehículos sufrieron una retracción aún más drástica, del 50%. Esta tendencia a la baja se consolidó en los dos primeros meses de 2026, validando la eficacia de la barrera física en la lucha contra el delito logístico.
A pesar de los números favorables, la iniciativa gubernamental divide opiniones. Representantes del sector del transporte, como Sindicarga, apoyan firmemente la ampliación de la medida, argumentando que los camiones comerciales no tienen rutas regulares en estas carreteras estrechas, salvo cuando son resultado de actos ilegales. Por otro lado, organizaciones de la sociedad civil, como la ONG Redes da Maré, critican la estrategia. Alegan que el uso de barricadas por parte del Estado imita el método históricamente impuesto por los propios narcotraficantes para controlar territorios y evitar avances policiales. Independientemente del debate, los resultados estadísticos indican que el gobierno debería llevar la táctica a otras zonas de Río.